"La tragedia de ser -El Nuevo-"
¿Por qué en todos los anuncios de trabajo ponen "Imprescindible experiencia"? Me gustaría que aunque fuese por una sola vez pusiesen "Imprescindible ser nuevo". Pero no se preocupen que no lo harán. Porque ser nuevo en cualquier cosa es una gaita. Cuando eres nuevo no eres nadie. Si el jefe preguntara: "¿Echamos al nuevo y compramos un microondas?", nadie lo dudaría.
¡Qué mal se pasa cuando eres el nuevo! Sobre todo en el trabajo. Al principio quieres quedar bien con todo el mundo, eres muy generoso y no paras de ofrecer cosas:
- ¿Queréis caramelos de piña?
Y si vas a la máquina:
- ¿Alguien quiere café? Y quieren todos. ¡Hale! A ver como los traes. Te pegas quince viajes a la máquina cargando vasitos de plástico, y abrasándote los dedos, que acabas con quemaduras de tercer grado en las yemas. Vale macho, de momento vas bien, eres nuevo, todavía no has cobrado el primer sueldo, y en tu primer día ya te has gastado setecientas pelas (4 euros) haciéndote el guay... y en cafés.
Tienes tantas ganas de caer bien que te ríes de todo. Te digan lo que te digan:
- Esta es la fotocopiadora, siempre esta estropeada...
- Je, je, je..
- Este es Pepe, ten cuidado con el que es del Barça...
- Je, je, je...
- Ahí se sienta Rodríguez, no ha venido porque se ha muerto su abuela...
- Je, je, je
Y es que cuando eres nuevo estás metiendo la pata continuamente y te sientes muy inseguro. Cada vez que te cruzas con alguien, te arrimas a la pared como diciendo: "Se que molesto, pero me esfuerzo, algún día formaré parte de este grupo". Y de pronto, en una reunión, te arrinconas tanto que sin querer apagas las luces con el culo, pero, como eres nuevo, no te das cuenta:
- ¡Anda! Han apagado la luz.
Y todo el mundo protesta:
- ¿Quién ha sido?
- ¡Joder, el nuevo!
Siendo el nuevo (sí, porque cuando eres nuevo nadie conoce tu nombre, eres "el Nuevo") te das cuenta de lo poco que pintas, cuando llaman por teléfono y alguien dice:
- ¿Romaguera? Aquí no trabaja ningún Romaguera.
Pero tu asomas la cabeza tímidamente y dices:
- Soy yo.
Y el otro se da la vuelta y dice:
- ¡Eh, que el nuevo se llama Romaguera!
Y los demás se descojonan:
- ¿Romaguera? ¿Pero qué apellido es ese?
Para más humillación la que llama es tu madre, claro. ¿Quién te va a llamar a ti? ¡¡So nuevo!!
- ¿Si? ...Bien...Aquí, muy a gusto... Muy acogedor... no, todavía no he firmado... ¡Pues cuando me llamen!... Si, sopa... con jamoncito...
Venga, adiós y no me llames más aquí...
Otra cosa que haces mucho cuando eres nuevo es saludar:
- Holaaaa... Hola, qué pasaaaa...
No tienes medida, hay gente a la que saludas hasta seis veces:
- Hasta luego otra vez, ¿eh?
De pronto ves a uno y empiezas a mover las cejas, él se te acerca:
- Dime.
- Hola, soy Romaguera... A ti no te he visto en toda la mañana, ¿tu trabajas aquí?
- Sí, soy el director general.
- Ah... Pues enhorabuena... ¿Quieres un caramelo de piña?
Cuando eres nuevo, como no tienes ni sitio ni nada, te sientes como un mueble, pero de los que estorban.
- ¿Qué hago?
- Pues...hay que hacer el balance, pero ya me encargo yo, que le tengo cogido el punto.
- ¿Entonces qué hago?
- Pues podrías archivar, pero como no sabes.
- Vale, entonces, ... ¿qué hago?
- Pues lo que veas, anda que no hay trabajo...
Como quieres aparentar que estás ocupado te pones a hacer el crucigrama del periódico:
- ¡Joder, como se entere Pepe de que le estás haciendo el crucigrama, que lo hace él todos los días...!
Y es que hay una serie de normas en la oficina que tú no controlas: que a Pepe hay que guardarle el crucigrama, que no se puede fumar al lado de Paco, que Enrique y Ana desaparecen todos los días a las doce porque están liados. Por cierto, cuando se van tú en tu línea, les dices:
- ¿Vais a tomar algo? Me voy con vosotros.
En fin, que hagas lo que hagas metes la pata.
Al final, como en todos los sitios estás incómodo, te vas al baño, que es el único lugar donde te parece que no estorbas. Y allí te quedas tranquilo, lejos de la tensión. Son cuatro paredes, pero que te permiten desahogarte un montón, y te tiras un buen rato. Además, tiene agua corriente, luz, calefacción. Vamos, que acabas comiéndote el bocadillo a escondidas, tan ricamente. Le coges cariño al váter, te haces amigo suyo, porque es le único que no se mete contigo...
Menos mal que nadie es "nuevo" eternamente. Un día llegará a la oficina otro que pasará a ser "el Nuevo". Y tu votarás a favor de comprar un microondas.
Fin
"Los velatorios"
Vengo de un velatorio... Se ha muerto el abuelo de un colega y le he acompañado al tanatorio... Y la verdad es que el tanatorio es un sitio curioso... Hay hasta bar, que por cierto, tiene mucho ambiente, porque es el único que no cierra en toda la ciudad...
Lo primero que te encuentras al llegar allí son un montón de coronas de flores... ¡Qué digo yo...! ¿Por qué le llamarán a eso "corona"? Yo no he visto nunca a un muerto con eso en la cabeza... Más que una corona parece un salvavidas, que hay que tener mala leche para regalarle a un muerto un salvavidas.
Y los mensajes que llevan, son para leerlos: "Tus nietos no te olvidan", "Tus compañeros de oficina no te olvidan". Que tu piensas..., pero, ¿a quién se lo dicen? ¿al muerto...?. Los muertos no parecen muy aficionados a la lectura. Y además, ¿cómo que "no te olvidan?". Pero hombre, ¡si se acaba de morir! ¡Cómo para olvidarse!:
- Oye, ¿qué hacemos aquí en el tanatorio?
- Pues no sé, no me acuerdo muy bien, ¡creo que se ha muerto el abuelo! - ¡Vamos a preguntarle al camarero!
Yo creo que el bar es la clave del tanatorio. Porque si no fuese por las copas que se toma el personal no se entiende todo lo que pasa allí: Para empezar, el negocio se llama ¡Pompas fúnebres!. ¿Qué falta de respeto es esa?... ¡Pompas fúnebres!, parece la marca de un champú para difuntos:
"Pompas fúnebres, ¡el champú que no irrita los ojos!".
Y después de lavarle la cabeza al muerto con el champú "pompas fúnebres" nos vamos de marcha..., de "marcha fúnebre"... ¿Marcha fúnebre? ¡Esto ya es cachondeo! ¡Seguro que irse de marcha fúnebre es ir a mover el esqueleto!
Pero menos sentido todavía tienen las conversaciones de la gente. De repente llega un tío y dice: "No somos nadie!". Pero ¿cómo que no somos nadie? ¡No serás nadie tú! ¡Yo soy un tío de puta madre! Y otro suelta... "Hoy estamos aquí y mañana estamos allí". Hombre, mira, eso es lo bueno de tener coche...
En los velatorios te das cuenta de que si quieres que hablen bien de ti, no hay como morirse. Si por ejemplo, tú eras un ludópata, la gente dirá... "No tenía nada suyo"... Y si tenías muy mala leche... "Parecía que se comía el mundo y luego no se comía a nadie...".
Y aquí la cosa se anima y salta uno: "Y hablando de comer, ¡cómo le gustaba el pollo!. ¿Os acordáis de aquella vez que se comió cinco pollos de una sentada...?". Y otro: "¿Y la vez que tiró un tabique con el hombro?. Que me van a perdonar, pero si se comía cinco pollos seguidos y tiraba tabiques con el hombro, lo raro es que no se hubiera muerto antes.
Y con estas anécdotas del muerto a la gente le da la risa floja y de repente uno dice: "¡¡Aaaaaaay!!... si no nos reímos, ¿qué vamos a hacer...?". ¿Cómo que qué vamos a hacer? Pues llorar, cojones, ¡qué para eso estáis en un velatorio!
Y entonces se crea un silencio incómodo, hasta que a alguien se le ocurre algo original que decir... "Pues mira, ya ha dejado de fumar...". Bueno sí..., el muerto ha dejado de fumar, pero los demás no paran... Que se forma allí un ambiente que sólo falta que salga Michael Jackson bailando el Thriller... Yo creo que en vez de ponerle velas al ataúd le deberían poner faros anti-niebla... ¡Es que es muy fuerte! Los muertos se van al otro barrio ahumados, como los salmones. Vamos, que si llegas tarde piensas... "Coño, ¡qué los familiares ya lo están incinerando por su cuenta!".
Pero a mi las frases que más me impresionan son las que se dicen en el "pésame"... "Te acompaño en el sentimiento...!". O esa otra que dice... "Ha pasado a mejor vida", que en eso sí que tienen razón... Porque toda la vida con muebles de aglomerado de Ikea y cuando te mueres te meten en un ataúd de roble macizo... Y a lo mejor te has pasado la vida conduciendo un Opel Corsa y ahora te vas al otro barrio en un Mercedes de puta madre... ¡Y con chófer! ¡Muy bien!. ¡El coche más seguro del mundo! ¡A buenas horas!.
En fin, yo no tengo claro lo que quiero que hagan conmigo cuando me muera. Había pensado en la incineración, pero no me convence. Porque van los familiares con las coronas de flores y el ataúd, y al rato salen con una copa de cerámica y claro, entre las coronas y la copa parece que han ganado la vuelta ciclista a España.
Por eso estoy pensado en donar mi cuerpo a la ciencia. Así ni velatorio ni nada. Las orejas las donaría al museo de cera, con un tapón mío hay cera para hacer los Tres Tenores... El corazón a Anne Igartiburu, para que haga: "Hola, corazones... Hoy tenemos Corazón Golfo"... Y el hígado que se lo den a J.B., que se lo han ganado."
Fin
"Dejar de fumar"
Vengo aquí con la sudadera y tal... es que estoy intentando llevar una vida sana, ¿saben?, para sentirme bien y he empezado por la sudadera, sí, lo de hacer deporte lo voy a dejar de momento.
Es como el que para dejar de fumar, deja de comprar tabaco. ¡Qué morro! ¿No? Por cierto, es una de las cosas que hace la gente para sentirse bien y estar sano: dejar de fumar. Yo no lo entiendo, o sea, vamos a ver, cuando uno deja de fumar ¿qué pasa? que engorda, le sube la tensión, está de mala leche todo el día, ¿eso es sentirse bien? Vamos yo creo que las autoridades sanitarias deberían advertir que dejar de fumar perjudica seriamente la salud.
No, lo digo por experiencia, porque yo también intenté dejar de fumar. Bueno, quiero decir, más o menos ¿no? porque tenía bronquitis y fui al médico hecho polvo y me dice el médico ¿fuma? y dije: Sí, venga ese cigarrito. Y el tío me mira y dice: no, hombre tiene usted que dejar de fumar. ¿No sabe usted que cada cigarro que se fuma equivale a 5 minutos menos de vida? ¿Y a mí qué? Yo tengo más tiempo libre que el fotógrafo del B.O.E. ¿No sabe usted que cada cigarro que se fuma son 15 miligramos de alquitrán que van a sus pulmones? Pues donaré mi cuerpo al MOPU carreteras cuando muera. Y ya para ver si me convencía dice: ¿no sabe usted que de tanto fumar se puede quedar impotente? ¡Chist! ¡quieto parao! por ahí no paso. Coño, si me quedo impotente ¿cómo me voy a fumar el cigarrito de después del polvo?.
Así que me conciencié y decidí dejarlo, lo que pasa es que me quedaba media cajetilla y yo no dejo las cosas a medias. No dejes para mañana lo que puedas hacer hoy. Empecé a fumar y de repente me acordé del médico y del alquitrán. De repente me vi reencarnado en Nacional VI. Me entró un agobio... con los atascos que se forman ahí todos los años!
Y por si fuera poco llego al curro al día siguiente y me encuentro a Gustavo, el pringao. Y digo dame fuego. Y me dice: no, es que he dejado de fumar. Y como todos los que dejan de fumar te cuenta su vida. "Yo es que fumaba 3 paquetes al día pero una mañana hace 6 meses, me levanté y dije ya no fumo más, y ya no fumé más. ¡Qué par de huevos!
De repente Gustavo el pringao se convierte en tu héroe. Le justificas todas sus pringadeces. Le ves, ahí en su línea, comiendo su bocadillo de caballa en escabeche encima del ordenador, goteando grasa en el scanner, limpiándose la boca con el papel de la impresora y tú dices ¡Joder, qué arte! y luego le ves echando frenadol en la disquetera para quitar los virus y dices, ¡Coño! si Gustavo lo hace por algo será. Un tío que ha dejado de fumar así... Así que yo empecé a echarle clamoxil.
No sé, Gustavo, el pringao se convirtió en mi héroe, mi gurú, mi ídolo. Un día le dije: Gustavo... pringao dime, ¿cómo has hecho para dejar de fumar? y me dice: pues nada. Y me dio un libro que se titulaba. "deje de fumar de la noche a la mañana" que yo pensé: mira que tontería, porque yo mientras duermo no fumo. pero, aún así cogí el libro y empecé a hojeármelo y tal. y digo vamos allá:
Punto 1: elija una fecha señalada para dejar de fumar. ¡Coño! Yo quería dejar de fumar hoy pero hoy no es una fecha señalada. Así que cogí el calendario y vi que la próxima fecha señalada era el miércoles de ceniza... mal día para dejarlo ¿no?
Punto 2: deshágase de todo lo que le recuerde al tabaco. Vale. El mechero, los ceniceros, las cerillas, la taza del váter, el balcón, el sofá, la cama, la tele, me separo de mi chica, del coche... no sé, creo que tendría que matar a Fidel Castro, ¿no?
Punto 3: evite el contacto con los fumadores. Bueno, y ¿con quién hago peña en el curro? ¿con Gustavo el pringao? ¿con quién me voy de marcha? ¿con los niños de San Ildefonso? y no con todos, sospecho...
Punto 4: busque sustitutos al tabaco. Bueno, esto es muy impreciso porque vamos a ver ¿qué quieren? ¿que en vez de meterme un cigarro en la boca me meta otra cosa? Hombre, es que eso es muy relativo... porque puede ser un saxo y ahí tienen a Gautama que toca el saxo para dejar de fumar y fuma como un carretero. O yo que sé... ¿qué quieren? ¿que me meta cigarrillos de chocolate de esos que venden en las pastelerías para los niños? Que digo yo, si son cigarrillos y son de chocolate, ¿no se llamarán porros? Y entonces ¿por qué se los dan a los niños?
Punto 5: Beba mucha agua. Yo al principio pensaba, ¿qué coño tiene que ver el agua con el tabaco? Yo lo que quiero es dejar de fumar, no estar meando todo el día. Pero ahí me di cuenta, lo que quieren es que tengas algo en la mano. Así que me decidí, tomé fuerzas y dije. Dejo de fumar, me convierto en fumador pasivo. por cierto, fumadores pasivos, vale ¡pero que paguen! eso de fumar por el morro...
Total que me encerré en mi casa 2 semanitas con el pitillito este mentolado que venden en las farmacias. Que, por cierto, el pitillito mentolado que venden en las farmacias... eso es como tirarle el hueso de goma al perro o hacértelo con una muñeca hinchable... ya le puedes echar imaginación porque no es lo mismo. Ahí estaba yo con mi cigarrillo de plástico mentolado de la farmacia, bebiendo agua, todo el rato meando... hasta me puse el cuerpo lleno de parches de nicotina, que parecía la rueda pinchada de una bicicleta.
Y cuando salgo de casa, digo ¿a dónde voy yo que no me entre ganas de fumar? Y digo ¡coño! me voy al cine a ver una película larga. Y me fui a ver "el abuelo" que dura 3 horas... o por lo menos lo parece. Bueno, por lo menos en esa película curra uno de los actores que más me gustan: Fernando Fernán Gómez. Pero viendo la película me entraron unas ganas de fumar... y me dije ¿qué diría el maestro Fernando de todo esto? ¡Coño! el diría ¡A LA MIERDA! total que dije ¡A LA MIERDA! y me salí del cine y me puse a fumar como un carretero.
Claro, vosotros pensareis ¡joder! eres más inconstante que el pito de un viejo. Pero bueno, no sabéis lo que sabe de bien un cigarrito después de 2 semanas de abstinencia. Pero claro, esto crea un problema, luego llegas al curro y ¿cómo le dices a la peña que has vuelto a fumar? Total que vuelves a la adolescencia: a esconder la cajetilla de tabaco detrás de la cisterna, a comer caramelos mentolados para disimular el aliento, a irte al váter a fumar a escondidas... por cierto ¿a que no sabéis a quién me encontré en el váter del curro fumando como un poseso? ¡A Gustavo, el pringao! Es normal, no os había hablado de otra persona... pero bueno, como decía Vidal Sasson: las cosas que no son ciertas, mentiras son. Y al final te pillan, entonces te ves en un juicio... con un mal rollo...
- El Estado contra Nacho Novo.
- Es Nancho.
- ¡Que se calle!.
- Pero es que es Nancho.
- Que se calle.
Bueno Preside la Audiencia el honorable juez Winston.
- ¡Joder, ya empezamos!
- Acérquese al estrado a declarar, Nacho Novo.
- Perdón, es Nancho.
- Que se calle.
- Ya, pero es que es Nancho, me llamo Venancio, coño.
Me acerco allí como si fuese Perry Mason y digo. Sí, señor juez sí, señores del jurado: yo soy fumador ¿qué pasa? y me quedé más Nancho que largo. Además, señoría yo fumo por los demás, no por mí. Fumo para hacer un bien a la sociedad, porque si yo no fumase, sería una persona hipertensa, todo el día de mal rollo, de mala leche, cabreado, sería una bomba andante, un peligro público.
Vamos, que yo podía entrar a atracar una farmacia en busca de nicorettes. Además, señor juez, ¿usted se imagina este mundo sin tabaco? ¿a Humphrey Bogart con una piruleta de fresa o a Sara Montiel cantando: fumando un cigarrillo de plástico mentolado espero al hombre que yo quiero? No pega señor juez, ni la rima ni la métrica. ¿Y qué me dice de los indios? Seguirían en guerra porque no pueden fumar la pipa de la paz, así señor juez, señores contertulios, me voy a fumar un cigarrito para el pecho, por lo bien que me lo he hecho.
Fin
"El Cuerpo"
¿Alguna vez han pensado para qué sirve ponerse colorado? Claro, porque un camaleón cuando está en peligro cambia de color para esconderse, y sin embargo, nosotros cuando queremos pasar desapercibidos, va nuestro cuerpo y nos pone la cara como un tomate. Muy bien. Solo nos falta una alarma. Y como alguien ya te diga: "¡Tio, te estás poniendo colorao!", entonces ya se te pone la cabeza que parece la bombilla de un puticlub.
Es que el cuerpo toma sus propias decisiones, por su cuenta. Los científicos lo llaman el sistema parasimpático. ¿Parasimpático? más bien parece el sistema para-joderte! Bueno, pues el sistema parasimpático este es el culpable de que la noche antes de una entrevista de trabajo, te salga un grano en la nariz. Y allá que te vas, con tu grano. Y encima cuando le vas a dar la mano al selector de personal tu cuerpo dice: "shhht, a sudar!", y en vez de la mano, lo que le das es una lengua de vaca: "pzzfffff pzzzzfffff".
Tu estás jodido pero tu cuerpo se lo está pasando de puta madre: "Je, la verdad es que me está quedando bastante parasimpático esto. Pero ahora voy a ponerle un tic en un ojo". Oye, y de repente, tu que querías ser José Coronado el de periodistas, te conviertes en Millán de Martes y Trece! No, pero tu cuerpo no ha acabado todavía contigo, que va...no! porque cuando acaba la entrevista de trabajo, justo en el momento en que te vas a levantar, te das cuenta de que se te ha dormido una pierna. ¡Muy bien figura! Entre la mano, el ojo y la pierna pareces Lina Morgan. Y encima, en la puerta, el selector de personal te dice: "No hace falta que nos llame eh? no...ya le llamamos nosotros... si eso."
Otra cosa que se le ha ocurrido al cuerpo para fastidiarnos es fabricar pedos! ¿Esto que es? ¿es energía? ¿es música? ¿es propulsión? No, es un chiste, si...resulta que el cuerpo es tan cachondo que crea un gas que huele fatal y que sale por el culo! ¿No había otro sitio? ¡Por el culo! ¡Pues muchas gracias, oiga! Ah! y no contento con eso dice: "ay, la verdad es que me está quedando cómico, pero vamos a incorporarle un sonido de trompetilla". Muchas gracias, de verdad, que gran invento. Tiene sonido, tiene olor...¡coño! ¡solo le falta luz! ¿se lo imaginan¿ Por la noche iríamos todos que pareceríamos luciérnagas!
Otra genialidad que se le ha ocurrido al cuerpo es bostezar. Tú ya puedes hacer fuerza ya, que no... Está un amigo tuyo diciéndote: "pues tío, se soltó mi perro pekinés y en ese momento venia una apisonadora..." y tu: "uuuuuuuaaaaaaaaaahhhhhh, que flipada no?" Vaya marrón! Menos mal que el bostezo se contagia y al cabo de un rato está el: "uuuuuuuuaaaaaaahhhh pues tengo una pena!"
Y me van a perdonar pero...¿y cuando la cosa se pone dura sin venir a cuento? En un tren, por ejemplo, tu vas por Albacete y de repente, ¡zas!, pero ¿por qué? ¿que has visto tú que no he visto yo? ¿que pasa, te gusta el revisor? ¿o estás saludando a José Bono? Si es que es la leche, el cuerpo.
Y es que el cuerpo no respeta ninguna situación. Ninguna ninguna ninguna ninguna. Tú acabas de ligar con la chica que te gusta y ¿que hace tu cuerpo para fomentar el romanticismo? Que te rujan las tripas: glug glug glog glog glug. Bien, de puta madre! ahora resulta que soy ventrílocuo y que no lo sabía. A Macario llevo aquí dentro. No, y no se queda ahí el cuerpo, no. Cuando estás en pleno kamasutra, tú que te lo has currado, pues tu cuerpo dice: "No hombre no. Que se lo pase bien éste no. A ver que hago yo para fastidiarle". Y cuando estás en lo mejor del acto, de repente te da un calambre en el gemelo, se te sube la bola, y empiezas a dar vueltas en pelotas por toda la habitación: "AAaaay ayyyy ayyyy ostiaaaaas aysss". Con todas las bolas saltando que aquello parece un bingo.
Cuando ya por fin te acuestas, te duermes, y tu cuerpo dice: "Macho, si es que me lo pones a huevo! venga, ¡a roncar! y echa un poquito de babilla, eso es, un hilito. Y ahora te voy a montar una pajarraca, para que hables en sueños". Y allí estas tú, con la chica que te gusta, roncando, echando babilla y con una pesadilla de los sanfermines: "que viene el toro...que viene el toro, cuidado!". Y en medio un pedo, que ya dices: mira, el chupinazo!
En fin, a lo mejor los que pasa es que estamos equivocados nosotros, claro, porque si se fijan todo lo que hace el cuerpo por su cuenta, o está mal visto o es una guarrada. A lo mejor había que hacer un mundo, donde el sudor, los eructos o los pedos fuesen algo elegante. Claro, porque todos los cuerpos del mundo no pueden estar equivocados!
Fin
"Las mujeres y el baño"
¡Uf! Vengo agotada, es que ayer salí de juerga. Algo que por muy divertido que parezca se convierte en toda una odisea.
Para empezar llegas a la discoteca de siempre con tus amigos de siempre para encontrarte; con lo de siempre. Hasta la música, es la de siempre. Entre la gente que ves hay de todo un poco: Tenemos al típico que se dedica a buscar las monedas que se te caen por la noche, al que se ha tragado la última película de Travolta y la de Fama e intenta por todos los medios imitarla, y peor aun al espécimen que se sienta en los sofás (más aburrido que la repetición de Medico de Familia) y que cuando le miran pone una cara de diversión total.
Entonces visto lo visto te vas a la barra a ver si el camarero tiene algo interesante y ligas un poco. Porque es patético como ligan los hombres en los bares... De entrada se acercan a ti diciéndote:
-Oye perdona.
Perdona por qué. Que se les pasa por la cabeza que ya te están pidiendo perdón. Y bueno tenemos de todo ¿eh? El divorciado que se te acerca
-Estoy muy solo, mi mujer me ha dejado. Lo que te faltaba a ti ¿qué pasa que tienes cara de ONG?
Ahora, cuando te giras ves a un tío guapo, alto, cachas que te clava su mirada. Y te sonríe. Y le sonríes. Y te guiña un ojo. Y tu sonríes.
Y viene hacía aquí.
-Perdona
-siiii
-Me presentas a tu amiga?
¡Genial! La noche va genial.
Así que como soy muy filosófica, quisiera aclararles a los hombres esa pregunta que no les deja dormir por las noches ¿Por qué las mujeres vamos juntas al baño? Como tu amiga se ha ido con el guaperas no tienes otro remedio que ir tu sola. Y vas allí cruzando todo el bar como si fueras por la selva (porque todo el mundo sabe que los baños siempre están al fondo) Cuando por fin llegas te encuentras una cola de unas cinco personas y comienzas a bailar de una forma un tanto extraña, primero para no aburrirte y segundo para que no se te escape el pipí. Y siempre esta la típica que tiene ganas de hablar. Y a mí que me importa con quién has venido. Bueno, por fin llegas y cuando estas dentro lo primero que ves es una charca de agua, llamémoslo así, con un juguillo de pisadas. Primer problema ¿dónde dejas el bolso? Como no ha venido nadie contigo pues te lo cuelgas al cuello.
Segundo. El abrigo. Este invierno se llevan los abrigos largos, porque no están pensados para las meonas nocturnas. Los hay de dos tipos: Si es de los de pico al final lo tienes fácil porque metes la cabeza entre los picos y listo. Pero ¿y si no tiene?. Bueno, como eres una mujer con recursos te lo pones de bufanda.
Tercero, la puerta. Nunca tiene pestillo. Tú necesitas intimidad así que apoyas la cabeza para que no entre nadie.
Y allí estas tu con tu abrigo, el bolso al cuello y la cabeza apoyada en la puerta. Pues no te sale el chorrillo claro con tanto trajín! Recurres al viejo truco de abrir el grifo, pero.está fuera! venga a ver si te atreves a salir! Al final creas tu propio sonido...¡ y se apaga la luz que también está fuera!
Encima no hay papel a si que metes la mano en el bolso como puedes para coger el klinex. Total que te has manchado y te has puesto perdida. Así que queridos míos no preguntéis más porque las mujeres vamos juntas al baño.
Fin
"Volver a empezar"
Voy a ir al grano: mi novia y yo lo hemos dejado. Bueno, lo ha dejado ella, pero como yo también estaba... Y ahora estoy otra vez en el mercado, libre como un taxi.
Es terrible volver a intentar ligar, ni te acuerdas de cómo se hacia. Te vas a una discoteca, te enciendes un cigarrito, te apoyas en la barra... Y a esperar a que vengan. Pero no vienen. Y a la primera tía que te hace caso, le preguntas:
- ¿Estudias o trabajas?
Y ella te contesta:
- Estudio, no te jode... ¿Qué te pongo?
Así es que como no pillas, te vas a tu casa, abres el cajón del pijama, ¿y qué te encuentras? ¡Una caja de condones a medias! Y te da un agobio: "¿Volveré a ponerme uno de estos alguna vez?" Y como te entra la nostalgia te lo pones... Y te dices: "¡Qué solitos nos hemos quedado!".
¡Tienes que hacer algo! Así es que tiras de agenda y empiezas. Por la A: Almudena, no, que habla mucho. Anabel, no, que fuma en pipa.
Astilleros del Cantábrico... ¡Huy, qué lejos!, quita, quita... Por la B: Banessa, ésta no, que no sabe ortografía. Belén... ¿Belén?
- ¿Belén? ¿Te acuerdas de mí? Soy Arturo, que me apuntaste el teléfono en una servilleta... sí, hace siete años, en las fiestas de Algete, sí, sí, el que te tiró el cubata. ¿Qué tienes que ir a recoger al niño? Ah, vale, vale. ¡Era por tirar la servilleta!
Pero tú no eres el único que tira de agenda, tus amigos también. Así que Juanca y Mari te invitan a cenar a su casa. Tú llegas, con tu bandejita de pastas en la mano, y cuando pasas al salón, piensas: "Un momento. Si somos tres, ¿por qué hay cuatro platos en la mesa?"
Pues porque Mari tiene una amiga "supermaja", que "tampoco sale con nadie" y con al que "seguro que tiene muchas cosas en común". Eso de "supermaja" depende de si te hace gracia que sorba el flan.
¿Y cosas en común? Sí: la barba. ¡Vamos no es que tengamos cosas en común, es que es igual que yo!
Así es que ya desesperado te planteas: ¿dónde hay tías sin novio? ¡En un viaje organizado! Y allá que te vas. Pero cuando subes al autobús y ves esos caretos... te dan ganas de coger el micrófono del conductor y decir: "Vamos a ver, si hay alguien que sea feliz que levante la mano... y que se baje del autobús".
En fin, que estoy de oferta. ¡Y que es una pena que se desperdicien esos condones que tengo en casa!
Fin
"¿Como saber si ella tiene ganas?"
Tener relaciones sexuales es difícil, siempre. Cuando tienes pareja piensas: "¡Por fin voy a tener sexo cuando yo quiera!". ¡Mentira! Eso de las relaciones sexuales estables es una leyenda. Es difícil que se dé que ella tenga ganas y que tú tengas ganas, y que cuando tú tengas ganas, ella sepa que tú tienes ganas y tú sepas que ella tiene ganas...
Yo, por necesidad más que nada, me he convertido en un experto en interpretar este tipo de señales. Veréis: si estás en el sofá y cuando va a acostarse te dice: - Me voy a la cama, no tardes.
Eso quiere decir: "Me voy a acostar sin bragas". Pero si ella se acuesta y te dice: - Yo me voy a la cama, cuando vengas haz el favor de no hacer ruido.
Amigo mío... coge una revista y sedúcete a ti mismo.
Hay palabras mágicas que ella suele utilizar para dejar claras sus intenciones. Por ejemplo, la palabra "siesta". Si ella después de comer te dice: - ¿Nos echamos la siesta?
Está claro: "sí está".
Hay que estar muy atento a cómo se viste cuando se acuesta. Si se coloca los calcetines y el esquijama con pelotillas te está diciendo que no quiere saber nada de tus pelotillas...
Yo creo que, con esto del sexo, las personas funcionamos un poco como los teléfonos móviles: que se supone que sirven para que estemos comunicados siempre, pero a veces tú lanzas un mensaje y ella no está operativa; otras te lo lanza ella a ti, y resulta que tú estás comunicando.
Si un día anodino, como por ejemplo el martes, tu chica sin venir a cuento te pregunta por Zidane:
- Oye, ¿y cómo va lo de Zidane?
Está claro... ¡¡¡Quiere... que le introduzcas el PIN!!!
Hay otras señales más sutiles. Hay que estar muy atento a cómo te llama cuando llegas a casa. Si entras por la puerta y escuchas tu nombre tres octavas más agudas de lo normal (En vez de oír: "Hola Manel", oyes: "¡Hola Maneeeeel!"), prepárate. Va a estallar el obús. Te va a hacer como en el anuncio de Jazztel: "¡Otro...! ¡Otro...! ¡Otro más...!" Lo malo, cuando te pasa esto, es que tú, al segundo, te quedas sin batería.
Si cuando se está arreglando para salir te dice: "¿Me ayudas a subirme la cremallera?", en realidad te está diciendo: "¿Cuándo volvamos... también me la bajarás?". Es decir, ella está a tope de cobertura.
Pero atención, porque el momento de subirle la cremallera es muy delicado. Si la pellizcas sin querer, se acabó lo que se daba. Se dará la vuelta y te dirá: "¿Qué piensas? ¿Qué estás cerrando una maleta? ¡Serás bestia!". Y conectará el buzón de voz. Ya puedes llamar, ya... La postura que ella coge cuando se mete en la cama es otra forma de saber si está operativa o no está operativa. Si se mete en la cama y se enrolla como una oruga... no te esfuerces, tiene el terminal apagado.
Pero si por el contrario, se tira boca abajo y mueve el culete como el pato Donald al andar... ¡Atención, tienes una llamada en espera! En cualquier caso, con móvil o sin él, el momento clave sin duda es el sábado. Porque el sábado por la noche tú sabes que toca. Y con esa ilusión te metes en la cama. Pero puede pasar que, de repente, apague la luz y diga:
- Buenas noches.
- ¿Cómo que buenas noches? ¡Pero si es sábado!
Te dan ganas de levantarte a por el calendario y decirle: "Mira... Mira... ¡Mañana rojo!". Hombre, por favor... Yo creo que, como hay mucha despistada por ahí, deberían decirlo en las noticias: "Y terminamos recordándoles que hoy es sábado... Mañana rojo".
Sin embargo en vez de ir a por el calendario, lo que hacemos la mayoría de los tíos es poner en marcha la operación gusano: acercarnos a ella reptando por la cama, como sin querer, hasta que nos acoplamos. La abrazamos y empiezas a tontear con la mano, que si le acaricias la cadera, que si ahora la tripita... y empiezas a subir y a subir, a ver si ella reacciona. Y sí que reacciona, sí. De pronto te coge la mano y te dice:
- ¡Qué bien estamos así! Yo no necesito nada más.
Y te quedas con las ganas. Esperando la próxima señal. Habrá que tener... la antena sacada.
Fin
"Ella te quiere como amigo"
-(Por Pablo Motos)-
Hasta ahora pensaba que la peor frase que te puede decir una tía es:
"Tenemos que hablar..."
Pero no, la peor frase que te pueden decir es:
"yo también te quiero... pero solo como amigo"
Eso significa que para ella tú eres el mas simpático del mundo, el que mejor la escucha, el mas enrollado... pero que no va a salir contigo.
Va a salir con un impresentable que sólo quiere acostarse con ella.
Eso sí, cuando el otro le haga una putada, te llamará a ti para pedirte consejo.
Es como si vas a buscar trabajo y te dicen: "Señor Gutierrez, es usted la persona idónea para el puesto, el que mejor vitae tiene, el más preparado... pero no le vamos a contratar. Vamos a coger a un incompetente. Eso sí, cuando la cague,¿le podríamos llamar a usted para que nos saque del lío?"
Me pregunto, ¿qué he hecho mal?. Hemos ido al cine, nos hemos reído, hemos pasado horas tomando café... ¿A partir de qué café nos hicimos amigos?, ¿del quinto? ¿del sexto? Joder, eso se avisa. ¡uno menos, y ahora me estaría acostando con ella!
Para ellas un amigo se rige por las mismas normas que un Tampax:
Puedes ir a la piscina con él, montar a caballo, bailar... lo único que no puedes hacer con él es tener relaciones sexuales.
Es que si lo piensas... si para una tía considerarte "su amigo" consiste en arruinar tu vida sexual, ¿Qué hará con sus enemigos?, a mi me parece muy bien que seamos amigos, lo que no entiendo es por qué no podemos "follar como amigos".
Yo creo que la amistad entre hombre y mujeres no existe, porque si existiera, se sabría.
Lo que ocurre es que cuando ella te dice que te quiere sólo como amigo, para ella significa eso y punto. Pero para ti no. Para ti significa que si una noche estáis en la playa, ella se emborracha, hay luna llena, se han alineado los planetas y un meteorito amenaza la Tierra... ¡A lo mejor consigues enrollarte con ella!
Por eso tragas, porque nunca pierdes la esperanza. ¿Qué se lía con Oscar?, pues ya romperá... cuando lo hace, tú atacas con la técnica de "consolador": "No llores, el Oscar ese es un chulo. Tú te mereces algo mejor, un tío que te comprenda, un tío que sepa estar ahí cuando lo necesitas... que sea bajito, que sea castaño, que no sea muy guapo, que se llame Javier... como yo".
Al menos, siendo amigo puedes meter cizaña para eliminar competencia.
Es la técnica del "gusano miserable". Cuando ella te dice:
Ay, que majo es Paco, ¿verdad?
¿Paco? Es muy majo, sí... un poco bizco.
No es bizco, lo que pasa es que tiene una mirada muy tierna.
Sí, en eso tienes razón, me fijé el otro día, cuando miraba a Marta.
No la miraba a ella, me miraba a mí.
¿Ves como es bizco?
El colmo es que las tías consideran que tienen una relación "superespecial" con un tío cuando pueden dormir con él en la misma cama y que no pase nada.
Pero bueno, ¿lo "superespecial" no sería que sí pasara algo?
Un día después de una fiesta, te quedas ayudándola a recoger, como haces siempre, y cuando acabáis, ella dice:
Huy, es muy tarde, ¿por qué no te quedas a dormir?
¿Y donde duermo?
Pues en mi cama.
A ti te tiemblan las piernas: "¡Ésta es mi noche, se han alineado los planetas!".
Al rato te das cuenta de que no son precisamente los planetas los que se han alineado, porque ella, como sois amigos, con toda la confianza, se que queda en camiseta y bragas, y tú, visto lo visto piensas: "Me voy a tener que quedar en calzoncillos... con la alineación de planetas que llevo encima".
Así es que te metes en la cama de un brinco y doblas las rodillas para disimular. Ella se mete, te pega el culo y te dice: "Hasta mañana".
¡Y se duerme! "Pero bueno, ¿cómo se ha podido dormir tan pronto? ¿Pero esta tía no reza ni nada?".
¡Estas acostado con la tía que te gusta!. Al principio no te atreves a moverte, para no tocar nada. Sabes que si en ese momento hicieran un concurso, nadie podría ganarte: eres el tío mas caliente del mundo.
¡Y que larga se te hace la noche!. Te vienen a la cabeza un montón de preguntas:
"¿Tocar una teta con el hombro será de mal amigo? ¿Y si es la teta la que me toca a mí?".
Pero después de muchas horas ya sólo te haces una pregunta:
"¿Seré realmente gilipollas?"
No puedes creer que estéis en la misma cama y no vaya a pasar nada.
Confías en que en cualquier momento se dé la vuelta y te diga: "Venga tonto, que ya has sufrido bastante, ¡hazme tuya!". Pero no. A las tías nunca les parece que hayas sufrido bastante. Y mira que sufres...
Porque tienes toda la sangre del cuerpo acumulada en el mismo sitio. Se han dado casos de hombres que han llegado a reventar.
Pero ahí no termina tu humillación. A las siete de la mañana suena el timbre de la puerta:
¡Ay, es Oscar!
¿Oscar? ¿Pero no le habías dejado?
Ya te contaré, que ahora tengo prisa. Se me olvidó decirte que iba a traer su perro, porque como nos vamos a Baqueira, yo le dije que el perro mejor que contigo no iba a estar con nadie.
Y para colmo cuando entra Oscar te dice:
¿Eres tu su amigo?. Tienes mala cara, ¿has dormido bien?
Así que al final te quedas con el perro, que ése sí que es el mejor amigo del hombre.
Fin
"La biblia"
-(Por Enrique SanFrancisco)-
Buenas noches. ¿Sabían que la Biblia es el libro más vendido del mundo?. La Biblia es ese libro gordo que todo el mundo tiene pero que casi nadie ha leído.
Ring, ring.
Hola ¿qué haces?.
Aquí estoy, leyendo La Biblia.
¡No jodas!.
¿Qué te ha pasado, que te has hecho de una secta?.
Y es que nadie entiende que la Biblia se pueda leer por placer. Sin embargo, yo últimamente la he estado leyendo y me ha parecido un libro muy interesante. Sobre todo, me ha servido para saber como era Dios.
¡Dios era la leche!. Pero tenía sus cosillas. Yo no quiero molestar, pero muy trabajador, muy trabajador no era, porque teniendo toda la eternidad por delante, el tío hizo el mundo en una semana.
Y no crean que se hernió, se levantó el primer día y dijo Hágase la luz y la luz se hizo. Pero que yo sepa él no puso ni un enchufe. Y al día siguiente: Háganse los planetas. ¡Eso, háganse!. Que digo yo que se podía haber esforzado un poquito más, porque pudiendo hacernos de acero como a Terminator, nos hizo de barro como a los botijos.
A mí lo que me gusta de la Biblia es que Dios es partidario del nudismo, como yo de lo que no es partidario es de la fruta, porque no le importaba que Adán y Eva fueran en pelotas, pero cuando se comieron una manzana se pilló un cabreo que los echó del paraíso.
¡Oye, con razón!. ¿No te han dicho que no cojas la manzana?. Dios era bueno, pero con un límite. ¡Por eso los castigó!. A Adán le dijo :
-Tú ganarás el pan con el sudor de tu frente.
Que aquí tengo yo una duda. ¿Ya había pan?,¿Bimbo, o en baguette?. Y a Eva le dijo:
-Y tú parirás con dolor.
¡Que anda que no le ha tenido que dar rabia a Dios que inventasen la epidural!. ¡Es qué ya son ganas de llevarle la contraria!
A Dios le pasa lo que a todas las buenas personas, que da la mano y le cogen el brazo. Ahí están los babilonios, se ponen a construir la torre de Babel para ponerse al nivel de Dios. ¿Pero qué falta de respeto es esa?. Ya lo dice el refrán: Cada uno en su casa, y Dios en la de todos. ¡Y no al revés!.
Claro, Dios se enfadó Por vuestra ambición os condeno a que a partir de ahora, si queréis entenderos, os tendréis que dejar el sueldo en fascículos para aprender idiomas. Eso si Con el número uno, recibiréis las tapas de regalo ... ¡Y es que hasta enfadado era buena gente!
Pero sobre todo, Dios lo que tenía era un sentido del humor tremendo. Un día habló con Noé y le dijo: Oye, construye una barca que voy a inundar todo esto. Y Noé se lo creyó, y se puso a construir un barco en medio del desierto. Que no veas el cachondeo de los vecinos. ¿Pero Noé, tú estás tonto?. ¡Si aquí no hay playa !. ¿Quién te crees que eres, Chanquete?
Yo creo que Dios no iba a inundar nada. Pero cuando vio a Noé tan ilusionado con su arca, dijo: ¡Venga va, voy a mandar el Diluvio, pero sólo una vez, ¿eh?!
También fue muy buena la que le gastó a Abraham. Que le dijo:
-Sacrifica a tu hijo.
Y él otro.
-Ah, pues vale.
Es que los hombres se lo tomaban todo en serio... Menos mal que Dios le paró: Eh, Abraham, suelta el machete, que era coña, tío. (PERO QUÉ PILLÍN ES DIOS). Qué bromista. Claro, ¡eso debía ser la famosa gracia de Dios!
Si es que Dios era muy gracioso, vamos, un cachondo mental. Eso sí, yo creo que alguna vez se le fue la mano, porque lo que le hizo a Job. Dijo Dios:
Me he enterado que hay un tal Job que cree en mí por encima de todas las cosas, vamos a comprobarlo.
Para empezar, a Job le cagan unas golondrinas en los ojos y le dejan ciego, después lo arruina, se carga a su mujer, se carga a su hijo, descuartizan a su hija Y, tras cada prueba, Dios mandaba a dos ángeles para preguntarle.
-Oye Job, sigues creyendo en Dios por encima de todo?.
A lo que Job les decía.
¡Pues claro, anda que no creo!. ¡Lo que no entiendo es quién me pone la pierna encima para que no levante cabeza!.
Yo no quiero ofender pero a veces más que bromas, parecían putadas. ¡A Dios sólo le faltó hacerle del Atlético de Madrid!.
Esa si que hubiese sido una buena broma y no lo de las cagadas de las golondrinas . Pero Dios sólo quería hacer unas risas, no quería ensañarse. Era un tío simpático, de verdad, ahí está la Biblia que lo prueba. Léanla y verán. Buenas noches.
Fin
"Ir de boda"
Estoy un poco fastidiao'. Acabo de recibir una invitacion de boda, ya me diran si no es para estar jodido. ¡Sera posible! ¡Es que se te queda la misma cara que cuando te llega una multa! ¡Hale, a soltar pasta!
Porque hay que ver como se desbarra en las bodas. Sobre todo las mujeres, que no solo se disfrazan de paquete de caramelos, algunas hasta se ponen friambera en la cabeza, que las ves y dices: "¿Mama! ¿Eres tu o el soldado Ryan?".
Lo mas raro es ese bolsito diminuto que llevan todas, "¡Anda, una almeja metalica!". ¿Que llevan ahi, una compresa extraplana?. Sin alas, claro, porque asomarían. Si es que es muy fuerte eso de las bodas.
Una de las cosas que mas odio de las bodas son las esperas: ¡te tiras media hora en la puerta de la iglesia con las manos sudando llenas de arroz, que cuando salen los novios, lo que les tiras es arroza la cubana...!. Ahora, que los peores son los niños, que tiran el arroz a la cara, con una mala hostia: "En el ojo, macho", le he dao' en el ojo....". Y el novio, ahi, aguantando.
Odio las bodas. Yo, en la ultima no conocia ni a la que se casaba y cuando fui a darle el beso de rigor, me tuve que presentar:
- Soy Floren, el hijo de la tia Tere, la que no se habla con el abuelo.
- Ah, encantada, gracias por venir.
Si es que da igual, la novia no se entera, va como drogada, le podria haber dicho:
- ¿Me prestas un par de kilitos para la entrada de un piso?
- Ah, encantada, gracias por venir.
O:
- Soy el violador del Ensanche, vengo a enseñarte el pito.
Ella hubiera dicho igualmente:
- Encantada, gracias por venir.
Lo que mas odio de las bodas en el momento del traslado al banquete. Tu madre te coloca a tus tias, pero como tu coche es de dos puertas, las tienes que meter a empujones. El vestido se les sube a las caderas y van todo el camino enseñando la faja. Pero a ellas todo les hace gracia:
- Nene, sube la ventanilla, uuuhh, ji, ji, ji, que me despeino, y sigue, sigue al tio Juan, que se sabe el camino, uuhhh, ji, ji, ji.
¡Ji,ji! ¡Hala, fila de doce coches, tocando la bocina! Y como el primero se pase un semaforo... ¡emergencia, emergencia! Todo Dios sacando el movil:
- Atencion, hemos girado a la izquierda, veis al tio Juan, egggg. Nosotros estamos dando vueltas a la rotonda, eggggg, cogiendo inercia, egggg, me copias, me copias... Pato rojo a pato azul, hemos perdido al tio Juan, tio Juan contesta, cambio, eggggg.
Da igual, es un desastre. Cuando llegas, el tio Juan lleva dos horas sentado y encima te dice:
- ¿Donde os habeis metido, joder?
Lo unico que esta bien organizado en las bodas es el reparto de los idiotas: ponen uno en cada mesa. Pero el resto es un descontrol: estan entrando la tarta y a tu mesa aun no han llevado el chuleton. Yo siempre me he preguntado porque cortan la carta con un sable, ¿que sentido tiene? Como no sea por tener un arma a mano para cuando entren los de la tuna...
¿Y que me dicen del video?. Se acerca el de la camara y todo el mundo se cree que esta en
El Semaforo: el idiota se pone una servilleta en la cabeza, el tio Juan canta la jota de siempre y una de las tias llora:
- Hijos mios, que os querais mucho y os respeteis siempre...
¡Hombre, por favor! ¿Esto es lo que pasa el dia mas feliz de tu vida?
¡Es todo muy fuerte!. Porque despues llegan las mujeres con peladillas envueltas en un trozo de tul y paquetes de cigarrillos gritando:
- Fumate uno mujer, que estamos de boda.
Y de pronto te encuentras a tu vieja echando humo por la nariz como si fuera una vaporeta.
A nosotros, en cuanto nos descuidamos, nos colocan un puro. Yo, a la tercera calada, empiezo a ponerme blanco y lo tiro.
Pero alli estan los vigilantes de puros, tan atentos ellos:
- ¿Ya te has fumado el puro? ¡Dale otro al chaval y una copa de coña', pa' que se haga un hombre!
Un hombre, un hombre... ¡hombre, no me jodas!
¡Y el baile! Eso es lo mas fuerte. Lo peor es cuando el tio de la novia la saca a bailar un pasodoble. El tio va to resudao' con la camisa pegada al cuerpo, le planta la manaza en la espalda, le sube el vestido medio metro y canturrea mordiendo el puro:
- La 'ente 'anta con ardor que 'iva España, nana na nana nana na, y España es la mejor, tara ran tan taran tara ro.
Lo que menos entiendo es por que los novios pasan de mesa en mesa preguntando:
- ¿Que tal? ¿Habeis comido bien?
A ti te dan ganas de decirles:
- Pues no, la comida era una mierda, y no he dejado de soltar pasta entre la corbata, la liga y la tuna... ¡Y encima me habeis puesto al lado del bafle!
Pero no, les dices que todo ha estado perfecto. Y asi, con una mentira, los novios comienzan su vida de casados. Claro que no sera la unica... En fin, ¡que vivan los novios, pero a mi que no me inviten a mas bodas!
Fin
"El mundo de los conductores y de los coches"
Cuando nos ponemos al volante nos transformamos. Sufrimos una metamorfosis inversa a la de las mariposas: nos convertimos en capullos.
Pero eso no es del todo cierto. Hay casos donde los conductores nos volvemos agresivos antes de entrar en el coche. Por ejemplo , cuando vas a buscarlo y no lo encuentras y dices:
"¡Me lo han robado!"
y el que va contigo dice:
"No ,no , que se te lo ha llevao la grúa"
"¿Como lo sabes , como lo sabes?"
"Es que hay un adhesivo fosforito".
Dices: "es verdad , es verdad" ,
que hace una gracia que te mueres. Tienes que ir a buscar un taxi :
"Que , se le ha llevao el coche la grua , no?"
"Lléveme"
"Claro , como aparcamos en cualquier sitio..."
"Lléveme y cállese!!".
Y llegas allí , y te humillan. Es el pryca de las multas. llegas allí al deposito, firmas la multa , y dices:
"No estoy de acuerdo como ciudadano ...."
"Firme y calle que hay 40 coches esperando"
y claro tu alli firmas como un capullo y pagas 15 mil pesetas , y claro después sales del deposito municipal , y como quieres estar? Cariñoso? NO: agresivo.
Por lo tanto , la agresividad al volante no sale porque si. Muchas veces es fruto de la provocacion.
Una vez , mi sobrina pequeña que ahora es grande me pregunto, estirandome la Americana:
"Tio,Tio" .
Claro como es sobrina .. Le digo:
"Que quieres guapa?"
Y deja estar la americana".
Dice:
"Que es un segundo?"
Sabes cuando los pequeños preguntan cosas ,digo , Es el tiempo que pasa desde que se pone verde el semáforo hasta que el taxista de detrás te pita.
Los taxistas tiene la mano floja con el claxon. Lo pitan todo. Se pone verde y ya pitan .Que tu dices: Espera, que la orden no me ha llegado al cerebro!! .Hay un momento en que el cerebro procesa la información. "Esta verde, tira endavant!" Pero con esto , en seguida se te pasan dos segundos pero ellos , no , como se lo pasan en ambar, "Venga, coño, venga!". Y eso es una provocación.
Como los que te hacen luces por la autopista para que los dejes pasar , que rabia que me da esto!! Parece que te digan :
"Aparta que molestas."
Dan una rabia que los matarías. Y los mas chulos que ponen el intermitente y se enchufan a la izquierda , como diciendo :
"He de pasar, he de pasar".!!
Pasa por la mediana hombre!! Yo no me muevo. Yo voy primero , osea que me la suda.
Ahora si , siempre esta el típico orgulloso que , antes de apartarse , quema el motor del Seat Panda. Lo ves agobiado por correr mas que se pensaba que iba en moto y con el cohe temblando como una lavadora centrifugando:
"De este carril no me saca ni la guardia Civil"
"Yo llego primero"
Y realmente llego , pero solamente con el volante y el corriendo. Llevaba un Panda de aquellos que llevan unos conejitos que pone: Full Injection que hace tan feo.
"Donde vas con eso?"
"Es que me hace gracia, porque me lo regalaron..."
"Calla, hombre, calla! Hortera!".
También están esos que te hacen luces para avisarte de todo : son las buenas almas de la carretera. Es aquella persona soltera o separada que , de tanto circular por el mismo sitio ya se conoce la carretera y esta pendiente de todo. Lo ves tan amable , cric-cric-cric, te hace luces. Tu dices: "¿que pasa?"y llevas las luces encendidas. Y los ves que te saludan al irse , queriendo decir : "soy amable". O cric-cric-cric, y te hacen el gesto de que tienes una puerta mal cerrada. Dices , "No , es por si me quiero suicidar!!". Que te falla un piloto del freno? Ui , entonces ya te hacen cric-cric-cric, cric-cric-criiiiiic, croc-croc-crooooc!!!, hasta que se meten una leche ellos.
Son como el Michael Landon a Autopista hacia el cielo, una especie de Ángeles de la guardia. Estan enfermos de avisar. Una vez paré en un área de servicio para hacer un pipi y cuando salgo un tío empieza a seguirme con el coche. Digo "ostia, un paranoico", venga hacerme luces , venga hacerme luces , yo no entendía las señales...
Hasta que me paro y le digo: "Que pasa?". I me dice: "No, solamente le quería avisar de
que lleva la bragueta bajada".
Yo le conteste:"Usted que sabe como me pienso entretener en mi viaje?
A usted que le importa?".
El tío me dijo : "Perdón aquí ya he acabado".
Era un hombre bueno y ya esta. El tío iba a Gerona y llego hasta Francia!! dice: "He venido a Francia para decirle lo de la bragueta".
Son estas pequeñas cosas las que te acaban convirtiendo en un conductor agresivo. Las que provocan que el resto de conductores te hagan rabia.
Por ejemplo, los que van conduciendo con el brazo fuera de la ventana. Pero no con el codo: Con todo el brazo fuera!! Como si fueran buscando setas!.
Dan rabia. Dices: "Este tio llegara al peaje sin brazo , porque a la que pase un camión de estos de leche Pascual , ya esta listo".
Es el tío que va de sobrao , normalmente con un pañuelo en el cuello y un descapotable , aunque este a punto de llover , que tu dices..."ya lloverá ya..."
O los que llevan la música a toda pastilla. Y van con una cara como si no escuchasen nada , que dices:"no te hagas el chulo , que te esta a punto de sangrar el tímpano".
Uno de los principales focos de agresividad son en las retenciones , estaríamos hablando del Vietnam de la rabia. De entrada ya te enfadas mucho por estar en la propia retención. Siempre esta el típico tío que sale del coche y hace de portavoz , que es ese señor de mediana edad , que viene del fin de semana , anorac , chirucas , que sale y va informándote:
"Parece que hay un accidente".
y la mujer: "que te calles!! , sube al coche que arrancaran" "Que calles!".
Normalmente siempre es por culpa de algún animal , :un camión de cerdos , un rebaño de ovejas.
Después de una dura jornada al volante , llega a la hora de llegar a casa , y entonces es cuando te preguntas: si el universo es infinito , ¿porque cuesta tanto aparcar? ,
"chata , baja tu que yo voy a aparcar
Claro y después de tres cuartos de hora tienes que entrar en casa diciendo:"estaba aparcando..."
y claro te pones de mas mala leche.
Fin
"Relaciones estúpidas ante el miedo"
Qué malo es el miedo, ¿eh? Los seres humanos no estamos preparados para el miedo, no nos sabemos comportar con dignidad. No hay más que ver la cantidad de gilipolleces que hacemos cuando tenemos miedo.
Porque vamos a ver, tú estás por la noche en la cama y oyes un ruido extraño, ¿y qué haces? ¡Te tapas con la sábana! ¡Muy bien! ¿Qué pasa, que fa sábana es antibalas? ¿Que si viene un malo con un cuchillo no va a poder atravesarla, se le va a doblar la hoja? ¡Hombre, por favor!¿ y cuando nos da por mirar debajo de la cama?¡Hombre, que ya tenemos una edad! Además, suponiendo que haya un asesino debajo de la cama, ¿qué ganas mirando? ¡Que te mate antes! Muy bien, fantástico. ¿Se imaginan que un día nos encontrásemos a alguien debajo de la cama? ¿Qué le diríamos?:
-Buenas nocheeees... ¿Qué? Asesinando, ¿no?
-A ver, hay que ganarse las lentejas.
-¡Pero hombre de Dios! Salga de ahí que se va a quedar frío. Ande, suba, que va a coger asma con tanta pelusilla. Máteme en la cama, que estará más cómodo.
Otra reacción estúpida ante el miedo es mirar dentro del armario, que ya es el colmo. Porque, vamos a ver ¿a alguien le cabe un señor dentro del armario? Pero si el día que planchas no sabes dónde meter toda la ropa, ¿cómo se va a meter un tío ahí dentro?.
Otra situación. Oyes un ruido raro en casa y te levantas, acojonao', en calzoncillos, y preguntas:
-¿Hay alguien?. Pero qué crees, que si hay alguien te va a contestar?. Lo mejor es cuando llegas a la conclusión de que si hay alguien sólo puede estar detrás de la puerta del cuarto de baño, porque demás ya lo has registrado y,¿qué haces? Asomas la cabeza poco a poco, más que nada para que, si hay alguien, te dé a gusto. iAy!
Otra. Vas en un coche y, de repente, el conductor empieza a correr como si fuese Carlos Sainz, pero sin Carlos y sin Sainz, y tú acojonado. ¿Qué haces? Lo normal, protegerte: te agarras a la asita de plástico que hay encima de la puerta. Ya se puede estampar si quiere, que tú vas cogido a la asita...
En esta situación, las madres lo que hacen es que se agarran al bolso y se lo ponen delante, como si fuera un airbag.
¿Y cuando vas en bicicleta bajando una cuesta y aquello se embala? ¿Qué es lo que se te ocurre? Quitar los pies de los pedales. ¡Muy bien, muy inteligente! Cuando te des controlas del todo, sueltas también las manos del manillar. Eso es. Pero ¿qué crees que va a pasar?. ¿Que vas a salir volando como E. T.?
Cuando nos van a poner una inyección, ¿qué hacemos? Poner el culo tan duro que la aguja rebota. Sabemos que duele más, pero no podemos evitarlo. Y es que el miedo nos incita a hacer una idiotez detrás de otra:
tienes que bajar al garaje y no hay luz. Empiezas a pensar en fantasmas o en si habrá alguien escondido y, ¿qué haces? Cantar. ¡Miedo, tengo miedo, no lo sabes tú muybiebebeben! Eso es, da más datos. Lanza una bengala.
¿ y qué pasa si vas por la calle y de pronto ves a alguien y piensas que te va a atracar? Pues te cambias de acera. Seguro que si es un atracador, pensará: «Mierda, otro que se me ha cruzado de acera, qué nochecita llevo».
Pero ¿por qué hacemos esto? ¿Qué pasa, que los atracadores sólo atracan en la acera de los pares? ¡Ay!
El otro día iba en el ascensor con una mujer a la que no conocía de nada y de repente el ascensor hizo un extraño:
«Brramb». ¿Y qué hizo la señora? ¡Agarrarse a mí! Es una reacción típica de las mujeres. Deben de pensar que los hombres no caemos cuando se descuelga un ascensor.
No hay que olvidar que unidas a nuestras reacciones estúpidas están las que tiene el cuerpo por su propia cuenta. Una de ellas es temblar. Si por ejemplo hay un ladrón en casa y nos escondemos debajo de una manta,el hombre no tiene problemas para encontrarnos. Nos ponemos como un móvil en posición vibrador.
Otra reacción estúpida es la de quedarte paralizado.
Si viene un coche hacia ti y está a punto de atropellarte, esto es todo lo que se le ocurre a tu cuerpo, quedarse quieto.
Más reacciones que tiene el cuerpo por su cuenta:
gritar. Claro que sí, muy lógico. Si estás friendo un huevo y se te prende la sartén ¿qué se te ocurre? Gritar. Te pones a gritar como un loco:
-¡¡Que se me queman los huevos!!
y si viene otra persona, se une a ti con sus gritos:
-¡Que se te queman los huevos!
Pero ¿qué pretendemos? ¿Apagar el fuego a gritos?
¡Hombre, por favor!
Y luego está lo de cargase de miedo. ¿Habrá algo más estúpido y mas inútil que cagarse de miedo? Bueno, SI, morirse de miedo. Ahora, eso sí, ¡Que me esperen muchos años!
Fin
"Las Tunas"
-(Por Manel Fuentes)-
¿Saben cual es la diferencia entre los Premios Nobel y los Premios Cervantes?Pues que en los Premios Cervantes actúa la tuna, esta es nuestra aportación a la cultura universal: Mozita dame el clavel, dame el clavel de tu boca, que pa eso no hay que tener mucha verguenza, ni poca ¿Hay o no hay nivel?
Pero claro como la tuna viene de la Edad Media, dicen que es cultura; también viene de la Edad Media la peste negra y no la metemos en las bodas.
Yo tengo un amigo tuno, una desgracia como otra cualquiera, pero mi amigo Bermejo me dijo que se metió en la tuna para ligar, yo la verdad no lo entiendo cómo va a ligar un tío tocando la bandurria y disfrazado como el principe de Beuckelaur.
Un día, entró su padre en la habitación y le pilló poniéndose unas medias negras: Hijo mío, ¿que te pasa? ¿Por que te pones medias? ¿Has salido del armario?
No, papá es que me hecho tuno.
¡Joder, ahora si que mes has dado un disgusto, hostia!
Es como si les hiciesen una lobotomia, porque a partir de entonces mi amigo Bermejo ya no fue el mismo; un dia voy a clase, y me lo encuentro en calzoncillos, tocando la bandurria, y rodeado de gente que le lanzaba cubos de agua, pero el tío feliz, ¿eh? Yo coño, Bermejo, te ayudo?. no déjalo Manel, es que es mi bautizo de tuno . Si te tiran cubos de agua en el bautizo no me quiero imaginar como serán las hostias de la comunión, igual te las da Poli Díaz.
Pero con lo ilusionado que está, como le vas a decir que lo de la tuna es un coñazo. Tu te vas a Segovia a ver el acueducto, a comerte un cochinillo ;tu estás tan feliz en el restaurante, y de repente oyes: ticiticiclin , coño, la tuna,y enseguida entra un tío gordo con barba, que se pone colorao y empieza: Mozitaaaa dame el clavel , pues ya me ha jodido el cochinillo, porque como vas a comer a gusto con un tío dando brincos a tu lado tocando la pandereta y bailando como el negro de los boney M, porque claro esto al principio empieza normal pero de repente le entran los picores, las convulsiones ,y al final parece que le vaya a salir un alien de dentro. Pero bueno, ¡que le pasa a este hombre? ¿Es así o es que está nervioso? Vamos yo no me imagino a este tío afeitándose.
Pero es peor cuando te encuentras a la tuna en la calle, porque ahí también está el de la bandera, otro que tal baila; el de la bandera es un tío que no sabe tocar ningún instrumento, pero que tiene tantas ganas de dar el coñazo como los demás. Y es que la tuna es como una plaga, o sea, tu estás en una boda y de repente: Mozitaaa dáme un clavel... .Te vas, yo que se a Australia, a cambiar de aires...y de repente, ticiticilin, doblas la esquina y: Mozitaaa dáme el clavel... .Hasta si tienes una vecina que esté buena, una noche estás durmiendo, y de repente:
Mozitaaaa dáme el clavel... que te dan ganas de decirle, ¡Mozita!¡A ver si le das el clavel de una puta vez ,a ver si se callan!
Pero mi experiencia con la tuna, fue más allá. Un día me viene Bermejo y me suelta: Manel, ¿Tu me quieres? . Ya sabía yo que tanto pololo era por algo . No, no en serio, Manel, es que mañana tenemos una actuación en la tele, se nos ha puesto un miembro con paperas...tu solo tendrás que hacer bulto.
¿Tuno, yo? Estuve por partirle la bandurria en la cabeza, pero al final fui, porque un amigo es un amigo, aunque sea tuno.
Y claro, Bermejo, me explicó que la clave para parecer tuno es el balanceo. Que yo me pregunto, ¿Por qué se balancean? ¿Por que van borrachos? ¿O van borrachos para balancearse? Ya me veis a mi, en el programa de la Campos, balanceandome, y claro como yo no cantaba, me dio por analizar la letra de las canciones.
Yo creía que solo pedían el clavel, pero no, hay una que dice: Ese lunar que tienes cielito lindo junto a la boca, no se lo des a nadie, cielito lindo, que a mi me toca . Luego dice: Ay, ay, ay. ay .¡Coño! Le están arrancando el lunar y encima dice: Canta y no llores bueno, pero la que más me impactó fue esa que dice: Deja que te ponga la mantilla blanca, deja que te ponga la mantilla azul, deja que te ponga la de colorado, deja que te ponga, la que sabes tu.
Está claro, a estos tíos lo que les gusta es ponerse a jugar a las muñecas. Si quieres hacer feliz a un tuno, regálale la Barbie Bandurria.
En fin, que visto lo visto, podríamos decir que los tunos son como los holligans, pero en leotardos, o sea son todo tíos, van vestidos de mamarrachos, van mamados y no paran de dar voces; pero bueno tienen una ventaja respecto a los holligans, los tunos, que les das dinero y se van. Buenas noches.
Fin
"Qué pasa cuando acaba la pasión"
¡Qué bonito es el amor! ¿Verdad? Cuando estás enamorado no tienes frío, ni calor, ni hambre, cantas bajo la lluvia, le sonríes a la gente en el autobús... Pues sepan ustedes que toda esa pasión no es mas que una reacción química que se produce en el cerebro... Nos enamoramos porque nuestro cerebro segrega una droga que nos deja tarumbas y nos produce una especie de enajenación mental transitoria. Eso es la pasión: un chute cerebral, una locura que se pasa cuando faltan esas drogas. Por eso un buen día sales de la idiotez y te encuentras con la realidad. Esta es la realidad.
Cuando hay pasión, si él ronca, ella le da un besito y le dice: -Date la vuelta, cielo, pero no sufras, a mí tus ronquidos no me molestan, pareces un lama tibetano, ommm, ommm..., me das una paz...
Cuando no hay pasión y él ronca, ella le mete el codo en las costillas y le dice:
-Ahora sí que pareces un lama, que te has quedado calvo.
Cuando hay pasión, le dejas notitas en la nevera: "Cariño, te quiero, no te he despertado porque dormías como un angelito".
Cuando no hay pasión los mensajes de la nevera cambian: "Si cuando te levantes todavía estaán abiertas las tiendas, compra pasta de dientes.. ¡y úsala!".
Cuando hay pasión ella le mete los pies fríos entre las piernas y él se aguanta:
-Pero cariño, ¿Cómo tienes los pies tan helados? ¡Pareces Walt Disney!.
Cuando no hay pasión entre las piernas no se mete nada ... y también te aguantas.
Cuando hay pasión vas corriendo a abrirle la puerta en cuanto oyes el tintineo de sus llaves: -Pareces una gatita con el cascabel.
Cuando no hay pasión, aunque la oigas dos horas forcejeando con la puerta, no abres:
-Menudo escándalo, se tiene que enterar todo el vecindario de que llegas. Pareces una vaca con el cencerro.
Cuando hay pasión te encanta que ella te haga un pase de ropa interior:
-Házmelo como en Nueve semanas y media.
¿Nueve semanas y media? Cuando no hay pasión le gritas:
-¡Hace nueve semanas y media que están tus bragas en el bidé!
Cuando hay pasión le untas el bronceador con parsimonia, te recreas en todos sus rinconcitos:
-A ver por aquí... Por aquí te falta un poquito. ¡Huy!, pero si este huequito me lo había dejado. ¡Ahora ya puede tomar el sol mi niña!
Cuando no hay pasión, le echas un pegote de crema y le frotas la espalda como si limpiaras un cristal:
-¡Hala! Ya estás.
Cuando hay pasión le encuentras parecido a tus actrices favoritas:
-La misma boquita que Penélope Cruz, la nariz exacta a Claudia Schiffer...
Cuando no hay pasión, el parecido es otro:
-Cada día te pareces más a tu madre. Cuando hay pasión te encanta que ella se pase un poquíto con la bebida, te parece que coge... un pedito ideal.
-Qué graciosa te pones cuando bebes, se te suelta la lengua y eres tú misma.
Cuando no hay pasión:
-¡Qué graciosita te pones cuando te encogorzas! Hay que ver lo que se han reído cuando les has contado lo de mi estreñimiento.
Cuando hay pasión, ella te despierta cariñosamente si te has quedado dormido en el sofá:
-Que te vas a quedar frío...
Cuando no hay pasión, te deja allí tirado, con la tele puesta... ¡Incluso la apaga! Eso es porque no quiere que te despiertes. ¡Nunca!
Y por último, cuando hay pasión, después de hacer el amor te quedas enroscadito, agarradito a ella como a un osito de peluche. Cuando no hay pasión, se produce el efecto
pop coorn: en cuanto has terminado, saltas como una de maíz y te quedas durmiendo como caigas.
Y es que la mejor forma de medir la pasión es el sexo: al principio a todas horas, luego uno al día, uno a la semana, uno al mes, uno al año... ninguno: "Pa' qué".
En fin, si están todavía en el periodo de la pasión, que les dure.
Fin
"Qué es sexo y qué no es "
Todos sabemos perfectamente que cuando uno piensa en el sexo, es que es joven; que cuando te pregunta tu hijo sobre el sexo, es que te vas haciendo algo mayor, y que cuando uno se pregunta por el sexo de las amigas de su hijo, es que ya se ha convertido en un viejo verde. En fin, el sexo es la eterna pregunta.
Creemos saber lo que es el sexo, pero no es del todo cierto. Por ejemplo, ahí tenemos a Bill Clinton: presidente de EE UU, un señor con estudios... y sin embargo, dice que el sexo oral no es sexo. Yo creo que la opinión de Clinton en lo que se refiere a qué es o no es sexo, no es fiable. Es verdad que se trata de una cuestión polémica y a veces la gente se excita demasiado hablando del tema. Así que vamos a poner algunos ejemplos prácticos de lo que es y lo que no es sexo para evitar enfrentamientos.
Por ejemplo, si tú acompañas a una amiga a una tienda de lencería... ¿Es sexo? ¡Sí! ¡Uff! Cómo no va a serlo, esa tienda llena de bragas, ellas probándose sostenes, todo lleno de fotos de mujeres despampanantes, con saltos de cama, con piernas larguísimas, con tangas, wonderbras... ¡Joder, claro que es sexo!
¿Y qué me decís del sexo anal? Un rumor, un mito urbano. Nunca se ha visto, pero todo el mundo tiene una amiga que tiene otra amiga, que conoce a una amiga que es enfermera en Urgencias, que dice que está acostumbrada a ver llegar personas con objetos insertos en el orificio vedado, como se diría en México. ¿Eso es sexo? Francamente, depende.
Si es una botella de cerveza, no es sexo: es que tiene gases.
Y, ¿si es una merluza? ¿Eso es sexo? Pues no, eso es
nouvelle cousine.
Yo conozco el caso de un señor que llegó a Urgencias con un reloj de cuco encajado en salva sea la parte. ¿Es eso sexo? Podría ser zoofilia, al tratarse de un cuco, pero, joder, también podría ser artesanía suiza.
Y el urólogo, ¿es sexo? ¡Eso es sexo duro! Llegas, te ponen mirando a La Meca, y de repente aparece un doctor, vestido correctamente con su bata blanca, se coloca un guante y te mete un dedo por el culo... Te quedas así y le dices:
-Oiga, por lo menos me podía haber besado antes. Entonces el doctor, con una amable sonrisa de oreja a oreja, te dice:
-Yo creo que está bien, pero para tranquilizarnos, le vamos a introducir una pequeña cámara...
¡Oiga, si quiere que me quede tranquilo, deme un valium! Y además, ¿qué quiere decir pequeña? Para mí, pequeño es algo milimétrico. Para él, igual es un turista japonés, que también es pequeño y lleva cámara...
Qué es y qué no es sexo también depende de si eres hombre o mujer. Por ejemplo: muchas mujeres se quejan de que tienen que fingir el orgasmo. ¡A mí qué me importa! ¿No tienes tú que quedarte a dormir aunque no te apetezca?
¿Y si la cama chirría? ¿Es eso sexo? Pues sí, porque estás jodiendo al vecino.
¿Y el top less? ¿El top less es sexo? O sea, que te tiras un año saliendo con una tía hasta que consigues por fin verle las tetas, y luego se va un fin de semana a la playa... ¡y se las enseña a todo el mundo! ¿Es eso sexo? Eso no es sexo, es una putada.
Fin
"Preguntas trampa"
Hay preguntas que contestarías sin problema alguno si te las planteara un amigo. Sin embargo, si es ella quien te las hace, se convierten en «preguntas trampa». Yo llamo «preguntas trampa» a esas preguntitas que parecen inocentes y que tu pareja te hace para que te sientas culpable, aunque no hayas hecho nada malo...Por ejemplo, te has ido a cenar con los companeros y cuando vuelves, ella está esperando en la cama, preparada con su pregunta trampa:
-¿Qué tal te lo has pasado?
Mucho cuidado con lo que le contestas, porque si le dices:
-Huy, muy bien, me he reído más con María...
¡No, no, con María-no, con el de administración.
Ya, la has cagado. Se dará la vuelta y pondrá su culo de barrerá entre los dos.
Tampoco puedes decirle que te lo has pasado regular, porque te dirá:
-Pues entonces, ¿para qué vas? Todos los años dices lo mismo y todos lo años vuelves.
Y pondrá su culo entre los dos.
Vamos, que si quieres tener su culo a favor, sólo hay una respuesta posible:
-¡Mal, me lo he pasado muy mal!
En las relaciones de pareja hay que estar siempre alerta, porque cuando menos te lo esperas, te lanzan el anzuelo a ver si picas:
-¿Te gustó el vestido que llevaba Marta el jueves?
En este caso sólo hay una respuesta posible:
-¿Cómo era? No me fijé...
Porque, como te haya gustado e incluso si no te ha gustado, la siguiente pregunta es:
-¿Ah sí? ¿Y cómo iba yo vestida?
Y es que hay una ley inquebrantable con respecto a sus amigas. Nunca le digas que su amiga es guapa, por mucho que insista.
Si te pregunta:
-Está guapa mi amiga Sara, ¿verdad?
¡Danger! ¡Peligro! ¡Calavera con dos palitos!
-¿Tu amiga Sara? Pero si parece un calamar...
-Pues ahora que ha adelgazado está muy bien.
-¿Que ha adelgazado?. ¡Pues como no sea de los codos!.
¡Nunca lo admitas! Te diga lo que te diga, tú no cedas:
-Pues la han elegido Miss Mundo.
-Estará comprado el jurado...
Hay una pregunta trampa a la que yo le tengo auténtico pánico:
-Cariño, ¿tú crees que estoy más gorda?
En este caso es importantísimo la reacción rápida, no dejes pasar ni medio segundo antes de contestar:
-¡No! ¡No estás gorda!
No se te ocurra dudar lo más mínimo, porque como le digas:
-Pueeees, no sé... No.
Ella saltará:
-¿Cómo que no lo sabes? ¿Es que no se ve? ¡Pues yo sí que veo que tú estás más gordo! ¡Que se te ha puesto la papada como una saca de correos!
De todas formas, no os hagáis muchas ilusiones porque tengo que decir que hay algunas preguntas trampa en las que contestes lo que contestes quedas mal. Yo creo que antes de hacerte una de ellas te deberían leer tus derechos, porque cualquier cosa que digas será utilizada en tu contra.
Por ejemplo, si durante una limpieza general, ella dice:
-¡Huy!, aquí hay una foto de tu ex. ¿Qué hago con ella?
Macho, estás perdido. Si le dices:
-Rómpela.
Mal, porque te dirá:
-¿Qué pasa, que todavía te afecta cuando la ves?
Pero como le digas:
-Mujer, las fotos no se rompen. ¡Mal! -Ah, ¿no? Pues no sé para qué la quieres. ¿Qué pasa, que te vas a hacer un póster? Pues en esta foto está horrible, ella nunca ha sido mona, pero aquí tiene una cara de pan...
No hay escapatoria posible.
Hay que estar siempre atento, ya que puede asaltarte con una pregunta trampa cuando menos te lo esperes:
-Cariño, me han dicho mis padres que este año quieren venir a casa a pasar las fiestas. ¿Qué les digo?, ¿que sí o que no?
Si eres sincero y le contestas:
-Pues no me apetece mucho, para qué te voy a engañar...
-Claro, qué fácil, cómo se nota que no son tus padres, si fueran tus padres ya estarías perdiendo el culo.
Pero si le dices:
-Ah, muy bien, pues que se vengan.
-Claro, qué fácil, como tú no haces nada... ¡Hala, a llenar la casa de gente! ¿Por qué no invitamos a cenar a la orquesta de Luis Cobos?
Algunas preguntas trampa se pueden convertir en una auténtica pesadilla: cuando estás tan tranquilo, ella aprovecha y te lanza:
-¿Me quieres?
-Pues claro.
-¿Pero me quieres como antes?
-Te quiero más.
-0 sea, ¿que no me quieres como antes, que no podías vivir sin mí?
-Sií.
-¿Sí, qué?
-Que te quiero.
-¿Pero me quieres como antes?
-Te quiero más.
-0 sea, que no me quieres como antes.
¡Coño, dan ganas de separarse! ¡Aunque sea sólo por acabar la conversación!
Pero sin duda la pregunta que más odio de todas es ésta
-¿En qué piensas?
-En nada.
-En algo estarás pensando.
-Pues no, no estoy pensando en nada.
-Vale, vale, si no quieres decírmelo no me lo digas...
-No es que no quiera decírtelo, es que no estaba pensando en nada.
-Aunque sea una tontería, en algo estarás pensando.
¿Pero por qué ese empeño en que piense? ¡Pues no pienso en nada! ¡Y no quiero que vengan sus padres! ¡Y está más gorda! ¡Y su amiga Sara está muy buena! ¡Y que viva la orquesta de Luis Cobos!
Fin
"Miedo al compromiso "
Yo no tengo nada contra el matrinionio; de hecho, cuando nací mis padres estaban casados y ni me enfadé ni les dije nada. Pero tengo un problema con eso de vivir en pareja: ¡soy alérgico al compromiso! Porque al fin y al cabo, ¿para qué sirve el compromiso? ¡Para tener derecho a enfadarse! Porque mientras sois amigos todo va bien. Llegas tarde a recoger a una amiga, y la tía no se enfada, no tiene derecho, sólo sois amigos.
Pero en cuanto te comprometes, ¡hala, broncas a todas horas
Llegas tarde a recogerla, llamas al telefonillo: -¿Qué quieres?
-Que estoy aquí abajo...
-¿Has visto qué hora es?
-Sí, pero es que...
-¡Ni es que, ni asco! ¡La próxima vez, si vas a venir tan tarde, déjalo!
Y tú a tragar, como estas comprometido...
Lo que pasa es que, claro, tú conoces a una chica, te cae bien, es guapa... y como parece que no lleva malas intenciones, te olvidas y decides salir con ella. Al principio no hay problema, pero de pronto empiezas a notar cierta presión: estáis echando un kiki, ¡un kiki sin compromiso!, y, sin venir a cuento, la tía te suelta:
-Te quiero, Jorge.
¿Qué ha dicho? ¿Que me quiere? ¿Pero yo que le he hecho a esta tía? ¡Son ganas de joder! En ese momento se te baja el alma a los pies. Bueno, el alma y... todo lo demás.
Es que no lo puedo evitar, me pasa con todas. Yo cuando termino de echar un polvo, quiero que se vaya. Para un tío, el polvo perfecto sería: «¡Ya!, ¡ya!, ¡yaaa! Ya te puedes ir». Pero como sabes que esto no está bien, te aguantas y ella se queda toda la noche hecha un ovillo, a tu lado. Y tú encima tienes que fingir que estás encantado:
-Qué a gustito que estamos aquí los dos.
-Sííí, muy a gustito... Pero piensas: «¡A gustito me voy a quedar cuando cojas la puerta!». Y al rato:
-Jorge, me puedo dar una ducha?
-Siíí, dúchate, dúchate... --y te acuerdas de Psicosis.
Esperas que después de la ducha, se vaya, pero, ¡se pone a preparar el desayuno! Yo entonces empiezo con las indirectas:
-¿Quieres leche en el café?
-No, yo el café siempre lo tomo ¡SOLO!
-¿Y cómo te gusta?
-¡LARGO!
-¡Ay! ¿No tienes Donuts?
-No, pero bájate a la panadería ¡Y QUE TE DEN!
Y antes de irse te dice:
-¿Me acompañas esta tarde, que voy a castrar al gato?
Es para acojonarse. ¡Ya está intentando planificarte la vida! Esta tarde a castrar al gato ... Y después el fin de semana en Pedraza. Y el verano en Cullera. ¡Hay que pararla!
-Mira, Alicia, yo es que soy anticastración, así es que, si eso, ya nos vemos por ahí...
Pero el caso es que a media tarde te acuerdas de ella... y del kiki, y dices: «Pobrecilla... ¡Voy a llamarla a ver cómo está el gato!».
-¿Alicia? No, que como soy anticastración quería saber cómo está el gato... Tranquilízate, mujer, eso es que no ha echado la anestesia... Lo sé porque a mí me operaron de firnosis, que no es lo mismo, pero está cerca... Oye, hablando de fimosis, ¿quedamos esta noche?
Y en cuanto cuelgas, te preguntas: «¿Qué he hecho? ¿Estoy gilipollas? ¡He vuelto a quedar con ella! Bueno, tampoco es tan grave, quedamos, echamos un kiki, y mañana, ni gato ni pollas.
Lo que pasa es que te vas liando, te vas liando... Y al final pasas el fin de semana en Pedraza. Y el verano en Cullera. Y casi sin darte cuenta, ¡te presenta al gato y a sus padres!
Ahora sí que hay peligro de verdad, sobre todo si es invierno. Yo tengo una teoría sobre esto: es muy importante no conocer al padre de ella en invierno, en invierno da mucho respeto. Cuando subes a su casa te puedes encontrar a su padre viendo el telediario en chaqueta y corbata vociferando: «¡Éstos son todos iguales! ¡Ladrones, que sois unos ladrones! ¡Todos a chupar de la teta! ¡Éstos sí que llegan a fin de mes...! Ese coche oficial lo he pagado yo, ¿a que sí?». ¿Qué le vas a decir? ¿Que no? Y cuando por fin sale tu chica y te despides, te mira como diciendo: «A ver lo que haces con mi hija», y piensas: «¡Jodeeeer, jodeeer, como me pase un pelo me hacen lo que al gato!».
Sin embargo, en verano no pasa nada. En verano, si conoces al padre de ella... suele ser en la playa, con el tío en bañador, sentado en una sillita de tijera, leyendo el Pronto, con la nariz roja y con la espalda pelada. ¿Cómo le vas a tener respeto a un tío con la espalda pelada? 0 sea, que si te dice:
-A ver qué haces con mi hija.
Tú puedes contestarle:
-Y usted a ver qué hace con su espalda... a ver si nos damos crema...
Pase lo que pase, lo importante es no comprometerse... ¡A pasarlo bien, que la vida son cuatro días! Yo llevo un año saliendo con Alicia... ¡Pero cuando quiera lo dejo, ¿eh?! Se va a venir a vivir a casa, por probar. ¡Pero no es nada definitivo, ¿eh?! ¡El gato no se viene!
Fin
"De ligue"
Dicen que los jóvenes de ahora no saben ligar. ¡Je, no seré yo! Esta misma noche he quedado con una pibita y si os digo lo que tengo preparado, vais a flipar.
¿Sabéis que según la estadística la mayoría de las parejas tienen la primera relación sexual en su cuarta cita?
Aunque si fuera por mí, a la cuarta copa ya estaríamos follando... Por eso, cuando le entro a una chica siempre digo: "¿No nos hemos visto antes?". Y es porque, inconscientemente, la quiero convencen de que ya hemos salido juntos tres veces, así que si ésta es la cuarta... ¡ya toca!
Pero, ¿quién marca el ritmo en una cita? Nosotros no. Los tíos lo pasamos fatal preparando una cita, tanta incertidumbre, tanto sacrificio y sin saber hasta el final si vas a triunfar. Porque eso sólo lo saben ellas. Que anda que no hay que currárselo, ¿qué no?
Pero bueno, a mí me viene bien preparar de vez en cuando una noche de amor, porque así me lavo. Eso es algo que tengo muy claro: si quedo con una tía tengo que estar limpio. Y aunque la ducha limpie igual, no me confiaría y os recomendaría un buen baño. Yo siempre echo en el agua todo lo que tengo: perlas de gel, aceite Johnson, Blanco Nuclear, Mimosín, Fairy, lo que sea... Y si aun así no es suficiente, lo que hago es menear un poco el culo hasta que haya tanto espuma como en las películas de Ava Gadnerd.
Me tumbo, me relajo, dejo que la mierda se ablande, hasta que de pronto me veo los pies y descubro que tengo dedos, como en las manos. ¡Joder, las uñas, hay que cortarlas! ¡Aunque sea con las tijeras de podar! No vaya a ser que luego, en caso de conseguirlo... te cargues la noche porque le has hecho un arañazo en una de sus piernas, tan suaves. Porque las mujeres lo que hacen es depilarse, ¿verdad? Cuando quedan con un tío se lo depilan todo, se quedan como un huevo duro.
A mí hay una cosa que me obsesiona cuando preparo una cita: se me va la olla con el tema del olor. Claro que, en esto, creo que no soy el único. Tengo un colega que cuando invita a una chica a su casa lo perfuma todo: la almohada, las toallas de baño, las tuberías del calentador, la alfombrilla de la puerta. Que yo le digo, ¿qué piensas, tronco, que se va a tirar al suelo nada más llegar?
Hombre, a mí me mola que todo huela bien, lo que pasa es que la peña se excede con esto del olor corporal. Algunos se ponen tanto desodorante que les escuece y luego no pueden bajar los brazos. Es horrible, porque a esto le unes la colonia: ¿cuánta colonia me pongo? Claro, no lo sabes, porque como el bote no tiene prospecto... O sea, que te echas en los sitios donde crees que te va a oler: una gotita aquí, otra gotita allí... Y hay un momento en el que tienes la tentación de ponerte colonia en "ese" sitio. ¡Aaaaaggg! ¡O llega pronto esta tía o me mato!
Y llega la hora de vestirse, solo en la habitación, frente al armario: "¿Qué hago? ¿Me pongo vaqueros? ¡Coño, no tengo otra cosa! Vaqueros con camiseta, claro". Lo que pasa es que todas mis camisetas tienen mensaje y hay muchas tías que no entienden esta poesía: "Te la meto y te la saco hasta que el niño pida tabaco". Ya sé, me dejo el torso desnudo y me unto un poco de aceite a lo Joaquín Cortés... Me miro al espejo. ¡Es que me salgo! Y ensayo mi cara de ligar.
Otra cosa que tengo muy en cuenta si quedo con una chica en casa es la música. Hay que hacer una selección musical guapa. Le abro la puerta con música elegante soul, Lionel Ritchie, "All nigt long... na, na, na". Avanza la noche y veo que la cosa va bien: el bolerito de Ravel, "titiriri, tiririririri, titiriri, tururururrú"... La cosa se ha puesto de puta madre: ¡Los Bee Gees! Lo bueno que tiene es que con los gritos de los Bee Gees no se oyen los tuyos.
Efectivamente, la música es un punto, pero ¿qué me decís de la luz? Te marcas un estudio intensivo de la iluminación directa, indirecta, probando todas las variantes, y al final aflojas tres bombillas y sacas dos velas compradas en un Todo a Cien o Más. ¿A que ponen las velitas? Yo, cuando las coloco en la mesa, pienso: "¡Anda, que te vas a escapar, cordera, dos velitas rojas que he comprao'... y un cirio que aún no te he enseñao'!".
Según algunos teóricos, lo que nunca falla es el champán fino. "Lo meto un momentito en el congelador y lo saco enseguida" Hay que estar al loro, porque la última vez se me olvidó y cuando fui a cogerlo había explotado, por supuesto. Cuando ella dijo: "¿No tienes champán?", porque siempre piden champán, tuve que decirle: "No, pero si quieres, te puedo hacer un sorbete...". No sé si me entendió, porque se fue... Claro que lo más importante de todo es la cena. Para mí, una buena forma de controlar si habrá tema es cómo va la cosa en los platos. Si ella ha zampado a dos carillos, malo. Pero si lo ha dejado todo, buena señal, tendrá que comer algo... Por eso yo no me como mucho el coco y le pongo una lata de fabada de esas de "va prisa, va prisa" y dos o tres pijadas más.
Cuidando todos estos detalles la noche puede ser un éxito, ¿verdad? Pues eso es lo chungo, que nunca se sabe, porque el guión de la noche lo ha escrito ella, y a saber si pone "a la cuarta copa", "al cuarto mes" o "¡al cuarto va a entrar tu puta madre!", y entonces sólo te quedará el remedio del cinco contra el calvo.
Fin
"Fantasias sexuales"
El otro día leí en una revista que una de las fantasías sexuales más comunes entre las mujeres es hacer el amor de forma salvaje. Llegar a casa...que esté tu marido preparando la cena...
- bueno, esto por sí solo ya sería una fantasía-, acercarte por detrás, arrancarle el delantal y hacerlo en la mesa de la cocina.
Como en la peli esa de "El cartero siempre llama dos veces..."
Que, por cierto, con la que tenían allí montada, no me extraña que el tío tuviera que llamar dos veces, ¡y quince!
¿Pero ustedes se imaginan esto en la vida real? Con las piernas colgando, clavándote un tenedor en la nuca, y desollándote la rabadilla con el rallador del pan, y encima, el cartero, venga a llamar:
- ¡Piiii, correos! ¡Piiii, correos!
Que es para decirle:
- ¡En eso estamos, pero no nos dejas!
Estas cosas nos pasan por intentar copiar lo que vemos en las películas. Por ejemplo, la típica fantasía de mezclar sexo y comida, como en "Nueve semanas y media", con las fresas, el melocotón en almíbar... Vamos a ver: ¿qué es lo que tiene de sexy hacer macedonia encima de tu pareja? Porque el almíbar tiene una característica muy poco erótica: a los tres minutos se seca ... y se queda como el Loctite. Claro, en la película cortan, pero a ti te toca irte a la ducha con la cabeza pegada a sus pelillos del pecho, con el culo en pompa y caminando hacia atrás ... que pareceis dos siameses. Y él:
- ¡Aaaaah, aaaaaah, aaaaah,....!
Y tú:
- Pero, Paco, ¿cómo te puede excitar esto, tío?
Otra fantasía muy típica es grabarse en vídeo. A mí me comentó una amiga que lo había hecho, y que daba mucho morbo. Así que lo probé: es supererótico.... hasta que te ves ... El te pone la cinta todo emocionado, y cuando ves dos cuerpos abrazados... ¡gordos!, dices:
- Paco, te has equivocado de cinta, eso es un combate de sumo.
- No cariño, somos nosotros, es que la cámara engorda.
- ¿Que engorda? ¿Y la mesilla de noche por qué no engorda?
Otro clásico de las fantasías es hacer el amor en un sitio público. Por ejemplo, en un ascensor. ¿Lo han probado? Aquello se mueve más que la madre de Marco. Y para colmo los vecinos no cooperan nada; tú todavía estás en los preliminares y ellos ya superexcitados:
- ¡¡¡¡Ascensoooooor!!!!
Y luego está la fantasía favorita de los tíos: montar un trío con dos tìas. Aquí lo que más gracia me hace es cómo intentan proponértelo... Te van dejando pistas, con esa sutileza que ellos tienen:
- Oye, ¿a ti te gustan los tres tenores?
- Si.
- ¿Y los tres cerditos?
- Sííí
- ¿Y las tres carabelas?
- Paco, ya está bien. ¿Qué quieres?
- Yo nada... Oye... Esta cama es muy grande. ¿No? Y tu amiga Loli, muy liberal...
Y aquí ya le dices:
- Paco, yo me conformo con cualquier cosa, pero a mi amiga Loli le gustan los hombres.
¿Es que es verdad! Si con una sola no pueden, ¿para qué querrán a dos? Como no sea para fumarse después dos cigarros...
Pero la muestra mas clara de que las fantasías nunca deberían llevarse a cabo es cuando intentas hacer el amor en la bañera. Aquí la fantasía es conseguir hacerlo sin romperte nada. Para empezar... erótico no es. El se mete, y se queda encajado en la bañera, con
las rodillas en las orejas, y el periscopio intentando asomarse. Y va el cachondo y te dice:
-¡Venga, métete!
Y claro, como él ha cogido el mejor sitio, a tí te toca poner el culo encima del tapón y que te dé el grifo en la nuca. Y entonces empieza a moverse todo apasionado. ¡Y se monta allí una marejada...! ¡Chaf, chaf, chaf...! Aquello parece "La tormenta perfecta"...
Lo malo es que el que está en la bañera no es George Clooney, es el capitán Pescanova.
Entonces te dice:
- Vamos a probar otra postura; ponte tú encima.
En ese momento se sale el tapón y el desagüe te hace ventosa... Y piensas... "este tío ha organizado un trío sin avisarme". Y cuando te das cuenta de que es el tapón le dices:
- ¡Que se sale el agua, que se sale el agua!
Y el:
- No te muevas, busca el tapón...
Tú, tanteando, agarras lo primero que encuentras... Y él grita:
- ¡Eso no es el tapón! ¿No ves que hay dos?
En ese momento, ya solo se te ocurre una solución:
- Cariño, ¿por qué no nos vamos a la cama?.... Pero a dormir ¿eh? ¡Que estoy agotada!
Fin
"La canción de los payasos"
Resulta curioso, pero si Nostradamus dice "Marte y su cólera graznarán" de entrada no tenemos ni puta idea de que quiere decir ¿no? Pero te lo crees y dices ¿por qué? Porque Nostradamus impone, es un tío con prestigio. En cambio hay muchos profetas que los tíos, por no tener nombre en Latín, pues no los conoce ni Cristo y pasan desapercibidos, y yo creo que ha llegado el momento de anunciar quiénes son los grandes profetas de nuestro tiempo. Y señoras y señores, los grandes profetas de nuestro tiempo son Gabi, Fofó y Miliki. No, yo sé que de entrada cuesta, a ver, yo cuando lo descubrí también me quedé acojonado, digo hostia, esto es fuerte, pero es así.
Primera prueba: fueron los primeros que preconizaron el orgullo gay. Mucho antes que Boris ¿eh? Boris se apuntó al carro, lo hace de otra manera, pero ellos empezaron, y si no... Don Pepito y don José, Don Pepito y Don José eran gays. "Eran dos tipos requetefinos, eran dos tipos medio chiflaos, eran dos tipos casi divinos, eran dos tipos desbarataos..." vamos, eran dos locas, clarísimo, clarísimo... No, pero es que la canción seguía "y si se encuentran en una esquina..." Bueno, yo aquí lo dejé. Quien quiera que investigue por su cuenta. Te puedes encontrar cualquier cosa.
Después, predijeron perfectamente cuales serían las lacras de nuestra sociedad: "Cómo me pica la nariz! Cómo me pica la nariz!" Bueno, ¿por qué le pica la nariz a este tío? Yo no quiero decir nada, pero, hombre, estos sabían que más de un niño de trenta años se metía de bareta, vaya, está claro. Además es que la canción continuaba "ya no lo puedo resistir, cómo me pica la nariz!" Coño, que el tío tenía el mono! Hosti! Enganchadísimo estaba el pavo.
No, pero, es que, que grandes, que grandes eran Gabi, Fofó y Miliki, eh? Ellos ya hace 20 años predijeron perfectamente que los inmigrantes iban a tener problemas : "Un barquito de cáscara de nuez". Coño, esto es una patera! Descarao, pero es que ahí no se quedaba la cosa.
Los tíos continuaban... Explicaban perfectamente lo que les iban a decir los cabrones de las mafias a los inmigrantes para engañarles. Decían "Navegar sin temor en el mar es lo mejor, no hay razón de ponerse a temblar" Pues móntate tú, cabrón!
Y después, continuaban "Y si viene negra tempestad, a reír, a remar y a cantar". Remar, vas a remar tú con los cuernos. Hombre, es que es verdad. Yo os digo una cosa, si los políticos hubieran estao más atentos a los payasos mientras se comían la nocilla, coño, que no hubieran hecho la Ley de Extranjería! Está clarísimo!
Además, los payasos eran unos tíos que dijeron "Sabemos perfectamente cual va a ser el estado de España", el actual. Y empezaron a definirlo por el Congreso: "Había una vez un circo" Vamos! No hay mejor manera de definir el Congreso, eh? "Un circo, pleno de alegría y de ilusión", vaya que solo les faltó cantar: "España va bien... jodida con la vaca loca, el Tireless..." Y ya lo hubieran bordao. Entonces, lo bordan. Lo que pasa que, los tíos eran muy lúcidos, dicen "no, mira, sabes que? Lo de las vacas locas vamos a hacer un tema a parte, esto tendrá importancia, tendrá peso,... le dedicamos una canción, venga... por mis huevos" Y los tíos, ni cortos ni perezosos, uno se puso a escribir: "la gallina turuleca está loca de verdad" Vale, se equivocaron en el bicho, pero por poco, eh?
Estaba Milikito ahí con el cencerro "tolong tolong, tolong tolong,..." El tío como disimulando, sabes? Les iba diciendo, como queriendo decir... que es una vaca! que es una vaca! Lo que pasa que los otros ni puto caso. Claro, como el tío era nuevo...
Unos grandes genios, Gabi, Fofó y Miliki, unos fenómenos. Tampoco eran infalibles, porqué de vez en cuando la cagaban, como todo el mundo, macho. Para eso somos humanos. Con lo de la gallina turuleca no estuvieron muy finos, es verdad, pero vaya... "Yo conozco una vecina, que ha comprado una gallina que parece una sardina enlatá". Hostia macho! No ha nada que se parezca menos a una gallina,que una sardina enlatá! De entrada. A no ser, que los tíos fueran unos avanzaos y estuvieran hablando de clonación! Claro, y que la gallina fuera una cagada..."nos ha salido mal y tal" Esto también explicaría la cantidad de huevos que ponía la gallina la turuleca, porque estarán conmigo que eso no era normal, eh? Hombre, pa' huevos, los de la turuleca, macho! "Ha puesto 7, ha puesto 8, ha puesto 9" Y es que encima saltaba un capullo y decía "Déjala que ponga 10!" impresionante... Tú te preguntas: bueno, ¿esto qué es, una gallina o la fábrica huevos Kinder?
Es que lo de las predicciones, cuando una vez lo has hecho parece sencillo, pero es muy complicao, eh? Realmente, hay canciones que te encuentras que no sabes bien bién de que están tratando. Yo ahora estoy con una que, joder, ostras! No tiene cabeza! "Mi barba tiene tres pelos, tres pelos tiene mi barba! Si no tuviera tres pelos, ya no sería una barba!" Coño, ni con tres pelos tampoco macho, eso... una berruga como mucho!
Para barba, si tú quieres una barba, pues coño, el de izquierda unida, eso es una barba, hombre! Nadie sabe como se llama, pero tú dices: "el de la barba de izquierda unida" coño! No hay duda! Eso es una barba y no lo que tú tienes con tres pelos, jodío!
Yo, yo... ahora lo he dejao, lo he dejao, esto de la investigación porque... Sí, es que es muy duro, eh? Aquí con el cachondeo, pero esto es muy duro, eh?
Ahora, me ha tocao la canción, la de... Susanita. Es que claro, vete tú a saber, vete tú a saber lo que quieren decir con eso de que "Susanita tiene un ratón, un ratón chiquitín", yo es que me he quedao acojonao y ya lo he dejao.
Fin
"Me gusta el futbol"
Buenos días: quiero hacerles una confesión: igual que algunas mujeres fingen el orgasmo... Yo finjo que me gusta el fútbol...
Es que a mis amigos les encanta, así es que cuando estoy con ellos, hago como que disfruto... Aunque, sinceramente, no me entero de nada...
¿Que ellos gritan? Yo grito... ¿Que se excitan? Pues me excito. Y si meten gol, me desmadro ... Igual que cuando se finge el orgasmo.
Y es que algunos parece que disfrutan más con el fútbol que con el sexo.
Tú les oyes y están: "Métela, métela... Así, así, sigue, sigue... ¡Aguantaaa! ¡Huyyyyyy...". Así es que pensé... "Si esto es mejor que el sexo, yo lo tengo que probar...". Y decidí hacerme futbolero. Pero no es tan fácil.
Por ejemplo, no hay ningún libro que te enseñe a entender el Marca...
A ver donde pone que Osasuna no es una ciudad... Y que un "interior izquierda" y un "exterior derecha" no son pisos. O que un extremo derecha no es un facha...
Visto lo visto, llamé a mi amigo y le dije: "Felipe... finjo los goles..Quiero sentir lo que tú sientes...".
Y Felipe me dijo: "lo sentirás, te voy a llevar a un partido que vas a flipar". Y me llevó a la final de la Champions League:
Lo primero que me llamó la atención es que si eres futbolero puedes aparcar donde te salga de los cojones: "Oye, Felipe, que estamos en un paso de cebra, tapando una boca de riego y en la salida de emergencia
del campo... ¿Y si viene la grúa?". "¿La grúa? Ahí la tienes, atravesada tapando la salida de ambulancias del hospital".
Otra cosa que puedes hacer si eres futbolero es vestirte de mamarracho..
Tú vas al fútbol y a nadie le llama atención que te pongas unos cuernos de vikingo, o que te pintes la cara como Braveheart... Incluso puedes ponerte ropa de invierno en verano. ¿Que no? Los futboleros son las únicas personas, aparte de Umbral, que van con bufanda todo el año.
Entonces mi amigo me dijo: "Ahora vamos a ver la llegada de los jugadores, ya verás qué alucine...". Y efectivamente, aluciné.
Vamos a ver: sí estos tíos ganan miles de millones... ¿Por qué coño van en autobús?
Joder, yo creo que como mínimo se podrían pillar un taxi, ¿no? Esto sólo pasa en el fútbol, dile tu Julio Iglesias que vaya en bus y verás dónde te manda...
Cuando entré al estadio, me sentí como en un karaoke gigantesco, porque allí no paran de cantar. Sus canciones favoritas son dos: una que dice:
(SIN CANTAR) "OE, OE, OE, OÉ, OE OÉ". Y luego hay otra que dice:
"EEEOOO, EEEOOO...". Que yo pensé: "No se puede decir más en menos...".
Y de repente empezaron: "Hola fondo Norte... Hola fondo Sur". Y dije:
"Ésta me la sé...". "Pasó usted ya por casa, por su casa yo pasé..". Y se quedaron todos mirándome, y les dije: "¿Qué pasa? ¿Que os jode que me la sepa? Pero lo que más me sorprendió fue cuando cantaron el himno, yo no sabía que el del Real Madrid es un himno musulmán:
Aláh Madrid, AláhMadrid... Aláh Madrid, Aláh Madrid, Aláh Madrid...
En ese momento mi amigo Felipe me dijo: "Tío, va a empezar el partido ya, te vas a cagar...". Y empezaron todos a tirar rollos de papel higiénico al campo, que dije "Coño, esto va en serio...". Y entonces salieron los jugadores y yo seguía sin entender nada: cuarenta cámaras alrededor del campo, transmisión vía satélite, pantalla gigante y marcador Jumbotrón...
¿Y cómo deciden quién saca? ¡Tirando un duro al aire! ¡Coño, por lomenos que tiren un euro!
Cuando miré a mi alrededor me di cuenta de que todo el mundo estaba con los cascos puestos... "Pero Felipe, ¿para eso te gastas diez mil pelas, para escuchar la radio?". Y Felipe: "La radio es fundamental, escucha, escucha...". Y me puso los cascos: "Penetración por banda derecha, se acerca al borde del area, centro a la ollaaaaa... ¡Jamónnnn Guijuelo.. qué jamónnn!
El cuero que se escapa a la izquierda de la defensa, toca Figo, Figo, Figo, Figo, Figo, Figo... ¡Sí señor... un señooor Farias!Pi,pi, pi, pi...
¡Goooool!". Y tú: "Pero bueno, Felipe, ¿quién ha marcado, Figo o Farias?".
"Pero, tío, ¿cómo va a marcar Farias?". Y dices: "Joer, ya he metido la pata otra vez.... Ha debido de marcar Guijuelo".
Y a partir del gol se montó una... Ya no me enteré de nada más..
Empezaron a mover banderas, a sonar bocinas, que acojonan, ¿eh? Parece que se te viene un barco encima... Y de repente se me abrazó un señor que no conocía de nada, me dio un puro y empezó a gritarme en la oreja:
"¡Campeones, campeones, OE, OE, OE...". Y ya no me soltó... ¡Pero que me daba besos y todo...! Y de pronto empezó todo el mundo: "¡A la fuente, a la fuente!".
Y a la que me di cuenta estaba dentro del agua, de la mano del señor del puro, que parecíamos Los del Río... Intentando subir a un león de La Cibeles...
Y cuando estoy arriba veo un montón de tíos a caballo que venían hacia mí...
Y digo: "¡Qué bonito! ¡Qué espectáculo! ¡Ahora entiendo esto del fútbol!".
Y yo, para seguir la juerga, como ya me sabía la canción empecé:
"¡Eh, los del caballo! "¡OE, OE, OE, OE...!".
En la boca. La primera me la dieron en la boca... Y luego ya donde pillaron...
Que me bajé de la fuente y le dije al del puro... "Oye, tú haz lo que quieras, yo me voy a mi casa...". Y el tío me dijo "Vale, pero mañana paso a las diez a buscarte, que hay que llevarle la copa a la Virgen...".
Saben lo que les digo... Que ahora que soy un experto, el fútbol me gusta menos que antes.
Fin